Mercedes Núñez, la gallega que se salvó del crematorio nazi

SOCIEDAD

Los campos nazis tuvieron víctimas gallegas. Una de ellas fue Mercedes Núñez, que se salvó del exterminio y llegó a crear una lista sobre gallegos deportados. Conversamos con su hijo sobre una historia que estremece

29 dic 2014 . Actualizado a las 14:38 h.

La casa de Pablo Iglesias es un gran museo dedicado a su madre. No es que se trate de una estancia de grandes proporciones, pero los documentos reunidos a lo largo de años investigando son tesoros en sí. El valor que portan es el de ser testigos de una vida que Mercedes Núñez Targa (Barcelona, 1911- Vigo, 1986), siempre tuvo claro que quería contar. Perfectamente clasificados, Pablo guarda desde un pequeño retal que su progenitora cosió en la cárcel de Ventas, a los certificados de su pertenencia a la Resistencia francesa durante la ocupación nazi, o la carta de su detención por parte de la Gestapo y su traslado al campo alemán de mujeres de Ravensbrück, en mayo de 1944.

En la pared del piso de Vigo también cuelgan la tela casi deshilada en forma de triángulo y con una «S» con la que eran marcados los prisioneros españoles tachados de comunistas por los nazis, la medalla de la Legión de Honor de Francia que le dio De Gaulle o la Médaille Militaire. Son casi todas distinciones expedidas por el país vecino, aunque Mercedes, hija de un joyero de Bergondo que emigró a Barcelona, siempre se sintió gallega. Vivía en París «con las maletas hechas», cuenta su hijo. Tan pronto murió Franco solo tuvo que cogerlas y venirse. «No quería morir bajo ningún concepto en el exilio».

Integrante del PSUC, detenida en el 39 por la policía franquista en A Coruña, refugiada en Francia tras su huida del régimen y superviviente de un campo nazi, Mercedes fue una mujer comprometida. De vuelta en Galicia, a principios de los ochenta empezó a elaborar la lista de todos los gallegos a los que sus familiares les perdieron la pista sin saber que sus últimos días transcurrieron en un campo de exterminio. «Contabilizó más de 200 deportados gallegos», confirma Pablo.