Diez conceptos que aprendimos a la fuerza en el 2014

D.S. Alonso

SOCIEDAD

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Paulino Vilasoa

Términos y expresiones que difícilmente conocerás si llevas un año en coma

28 dic 2014 . Actualizado a las 19:23 h.

Un 99,6% de las abuelas dicen, al menos unas 200 veces en su vida, esa sabia frase de «no te acostarás sin saber una cosa más». Ahora que ya nos hemos acostado unos 360 días del 2014, podemos decir con certeza que hemos incorporado a nuestro conocimiento un buen número de palabras y expresiones que en diciembre del 2013 solo manejaba un grupo selecto de la población. ¿Buenas noticias? En realidad.... no tanto. Podríamos (algunos incluso desearíamos) vivir sin ellos, pero este año nos hemos cansado de escucharlos y nos han perseguido allá donde íbamos. Aquí va un repaso por diez términos que solo le sonarán extraños si se acaban de despertar tras 12 meses en coma.

Abdicar

legado

Campechano como es nuestro exmonarca y todavía rey aunque ya sin trono, Don Juan Carlos quiso dar el campanazo este 2014 y nos enseñó que abdicar, al igual que dimitir, es un verbo que se puede llegar a conjugar. Y para ello, claro, abdicó. Fue un momento histórico, el fin de una etapa y un ejmplo de relevo generacional pero... ¿qué aprendimos? Pues básicamente que abdicar es un concepto de sangre azul para lo que se conoce coloquialmente como pasar el marrón, eso sí, preferiblemente a un hijo varón casado y con hij@s por si las moscas (también llamadas Podemos). Y así, sin cuestionarse nada más allá de la vestimenta de la nueva reina, España pasó del «juancarlismo» al «felipismo», o lo que es lo mismo, del rey campechano que cazaba elefantes por error al rey supuestamente austero que, al menos, habla inglés decentemente (algo que en este país, sí que es histórico).

Casta

En buen momento se le ocurrió al omnipresente Pablo Iglesias acuñar el termino de casta para referirse a todos esos entregados y altruistas políticos que nos llevan gobernando, como buenamente pueden, desde hace décadas. Al líder de Podemos, al que también le está gustando golfos como sinónimo, se le vino encima un ola de constantes ataques por parte de ese PPSOE al que se ha propuesto «asaltar». Ofendidos y muy preocupados, los aparatos de los partidos tradicionales se han puesto a trabajar duro para demostrar que no son casta y que si casualmente muchos hermanos, cuñados, sobrinos y resto de parentescos desde el primer hasta el duodécimo grado ocupan cargos de responsabilidad, es por una cuestión de méritos. Y no les falta razón, porque tiene mucho mérito tener que compartir mesa en Navidad con algunos de los políticos de este país.