El agua de la Tierra no vino de los cometas

Según ha constatado la misión Rosetta, podría provenir de los asteroides, al contrario de lo que suponían los científicos

El cometa de Rosetta
El cometa de Rosetta Rosetta NAVCAM | EFE

Científicos europeos han descartado a los cometas como candidatos a ser el origen del agua en la Tierra. Los expertos han llegado a esta conclusión después de que la nave Rosetta de la ESA, que orbita en torno al cometa Churyumov-Gerasimenko -sobre el que se posó el mes pasado el robot Philae de la Agencia Espacial Europea-, haya examinado de cerca el tipo de cometa que, según las teorías, era responsable de la existencia de agua en nuestro planeta. «Se encontró agua, pero del tipo equivocado», han indicado los científicos.

Según destaca el trabajo, que ha sido publicado en Science, estos cuerpos contienen agua, pero es demasiado pesada. Con ayuda de un espectómetro, los investigadores determinaron que la firma atómica de las moléculas de agua del cometa es muy diferente a la del agua que hay en la Tierra. Concretamente, contiene más de un isótopo de hidrógeno llamado deuterio.

Ante estos resultados, la investigadora principal, Kathrin Altwegg, de la Universidad de Berna (Suiza), aboga por centrar la búsqueda de agua en los asteroides. En análisis anteriores de cometas en el espacio se obtuvieron resultados contradictorios. Así, sería más probable que el agua haya llegado a la Tierra a través de los asteroides que chocaron con el planeta hace 3.900 millones de años, en lugar de cometas como se suponía.

En el 1986, una nave espacial se acercó al cometa Halley, procedente de la Nube de Oort, y, por supuesto, se analizó su agua. Se demostró que era más pesada que el agua de la Tierra. Posteriormente, en el 2011, se examinó el agua en un cometa del Cinturón de Kuiper, Hartley 2, y fue un candidato perfecto para ser origen del agua de la Tierra, por lo que las teorías sobre este tema se complicaron.

Los científicos clasificaron los cometas en dos tipos: cercanos -también llamados «familia de Júpiter», que originalmente provienen del cinturón de Kuiper, más allá de Neptuno y Plutón- y lejanos -con origen en la Nube de Oort, a más distancia-, ante la posibilidad de que tuvieran diferentes características. El cometa visitado por Rosetta es del Cinturón de Kuiper, pero su agua era aún más pesada que la del Halley, según ha indicado Altwegg, lo que demuestra que los cometas del Cinturón de Kuiper no son tan uniformes como se pensaba, y, de nuevo, se complica el tema del agua en la Tierra.

«Estos resultados probablemente descartan que los cometas del Cinturón de Kuiper son los que llevan agua similar a la del planeta», ha apuntado la científica. El equipo de investigación continúa con el estudio. Algunos no descartan que el agua haya llegado a través de «un solo tipo de cometa del Cinturón de Kuiper». Del mismo modo, ven en a los asteroides como los candidatos ideales.

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