Santiago Calatrava también enfada a Nueva York

La estación de tren del arquitecto español en la «zona cero» costará en total cerca de 4.000 millones de dólares, casi el doble de lo previsto

onewtc.com transportation

La polémica persigue a Santiago Calatrava: el Palau de les Arts de Valencia, el Centro de Convenciones de Castellón, el puente Zubi zuri de Bilbao, el Palacio de Congresos de Oviedo, el puente colgante a la entrada Jerusalén, el puente de la Constitución de Venecia, y ahora la estación de tren del World Trade Center de Nueva York. En el otro lado del Atlántico se llevan las manos a la cabeza después de que The New York Times informará este martes de que el World Trade Center Transportation Hub que conecta la Gran Manzana con Nueva Jersey costará en total cerca de 4.000 millones de dólares, casi el doble de lo previsto inicialmente.

Pese a ser embajador honorario de la Marca España, ganar el Premio Príncipe de Asturias y estar considerado uno de los mejores arquitectos de puentes del mundo, algunas de las obras de Santiago Calatrava han sido muy polémicas, criticadas y varias de ellas se encuentran actualmente inmersas en procedimientos judiciales, tanto dentro como fuera de España. Ahora, el español suma un punto negro más en su lista en Nueva York.

En un profundo análisis, The New York Times, que llega a asegurar que el edificio parece más un centro comercial que una estación de tren, detalla los numerosos sobrecostes y retrasos que ha ido acumulando el proyecto, que se presentó en el 2004 y que, si se cumplen las actuales previsiones, se inaugurará a finales del 2015. A pesar de los datos comocidos ahora, la nueva estación del World Trade Center, llamada a ser uno de los símbolos de la reconstrucción del Bajo Manhattan tras los atentados del 11 de septiembre del 2001, se vio envuelta casi desde un principio en la polémica.

Costes extras por no cerrar una línea de metro

Medidas como la decisión de las autoridades de construir la nueva estructura sin cerrar una línea de metro que pasa por la zona obligaron a ralentizar las obras y supusieron un coste extra de 355 millones de dólares, según el periódico. Lo mismo ocurrió cuando el entonces alcalde, Michael Bloomberg, ordenó en el 2008 que el memorial que recuerda a las víctimas del 11S -situado junto a la estación- estuviese terminado para el décimo aniversario de la tragedia. La decisión obligó a modificar el orden de construcción y añadió otros 75 millones al presupuesto, que siguió disparándose como consecuencia de varias subcontratas aprobadas por la Autoridad del Puerto de Nueva York y Nueva Jersey, responsable del proyecto.

El complejo diseño ideado por Calatrava -definido por el rotativo como un arquitecto conocido por unas estructuras líricamente muy expresivas, pero que son desafiantes y costosas de construir-, que incluía una espectacular cúpula de metal y cristal, sostenida sin columnas, también complicó enormemente la obra, según The New York Times. El periódico asegura que sólo en los elementos de acero que incluye el edificio se han gastado 474 millones de dólares. Originalmente, el proyecto del arquitecto español preveía un techo móvil que permitía abrir la estación hacia el cielo, una opción que finalmente se abandonó para reducir costes.

Además, un análisis de seguridad elaborado por la Policía llevó a doblar el número de «costillas» de acero incluidas en la estructura exterior, cambiando de forma importante la apariencia del edificio, que pasó de evocar a un ligero pájaro a parecerse más a un pesado estegosaurio, según The New York Times.

Los daños del huracán Sandy

Tras las sucesivas modificaciones y retrasos, el coste oficial del proyecto asciende actualmente a 3.700 millones de dólares, pero esa cantidad no incluye varios cientos de millones en daños causados en la obra por el huracán Sandy en el 2012, puntualiza el periódico. Del total, más de 655 millones se han destinado únicamente a cubrir costes administrativos.

La propia Autoridad del Puerto admitió el pasado otoño que de haber conocido hace diez años lo que iba a ocurrir con el proyecto, habría elegido otra opción. «Hoy no daríamos prioridad a gastar 3.700 millones de dólares en el centro de transportes frente a otras importantes necesidades en infraestructuras», señaló en octubre el director ejecutivo del organismo, Patrick J. Foye.

El edificio, que será el tercer mayor centro de transportes de Nueva York y se acercará en tamaño a la estación de Gran Central, será utilizado por unos 200.000 viajeros diarios e incluirá una gran superficie con tiendas y restaurantes. Situada junto al renovado World Trade Center, la estación conectará los trenes que unen Nueva Jersey con Manhattan y varias líneas del metro de la ciudad.

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