Hablar de la muerte con un café

Mañana abre en A Coruña el primer Death Café de España, un modelo de reunión que pretende romper tabúes para ver la vida de modo positivo


A Coruña / La Voz

No es una terapia de grupo. Tampoco un modo de obtener ayuda psicológica. Simplemente se trata de un punto de encuentro entre aquellas personas que deseen hablar de la muerte. Así, sin más. Mañana arrancará en A Coruña (El Hacedor de Charlas, Gómez Zamalloa número 5, 20 horas). Será la primera sesión de un Death Café a nivel nacional, un tipo de reunión que goza de gran popularidad en Inglaterra.

«Nos vamos a reunir una serie de personas para expresar reflexiones y pensamientos sobre la muerte», indica Iriana Cacheiro, una psicóloga que hará el papel de facilitadora del Death Café. Con ese concepto se denomina a la persona que se encarga de dinamizar el debate, impidiendo que se salga de su fin.

«A la gente que acuda se le dividirá en grupos de cuatro o cinco miembros», señala Iriana. «En cada mesa habrá una tarjeta con cuatro preguntas que ayudan a desarrollar una charla sobre un tema que para la mayoría es tabú dentro de sus círculos sociales, especialmente en Galicia», añade. Precisa que «se trata de hablar sin tapujos, abiertamente, pero evitando que se desvíe el tema para hablar de dramas personales».

Para ello existen unas reglas: «Hay un acuerdo de confidencialidad total y, en todo momento, se tienen que respetar las opiniones de los demás», apunta la psicóloga, que junto a Gabriela Umpierrez y Gema Abad completa el equipo de este primer Death Café en España. La primera es la responsable del local en el que se celebrarán las reuniones de manera mensual. La segunda se encarga de la comunicación de la iniciativa, e insiste evitar la idea de que estos encuentros tengan nada que ver con el duelo o la ayuda psicológica. «Se trata solo de hablar de un tema que nos toca la fibra», dice.

«Hablar de la muerte de este modo te da una visión de la vida más positiva. Darte cuenta de que hay un final de trayecto para todos hace que veas todo de otra manera», apunta Gema, que invita a «todo aquel que tenga interés en el tema». La asistencia es gratuita: «La iniciativa carece de afán de lucro, solo se gasta lo que la gente se quiera tomar».

890 locales en 20 países

El origen de los Death Café se encuentra en Inglaterra. En el año 2011 el londinense Jon Underwood vio cómo se morían varios de sus seres queridos en un corto espacio de tiempo y sintió la necesidad de ahondar en el tema de la muerte. Por ello, organizó una tertulia en la cocina del sótano de su casa ayudado por su madre, la psicóloga Sue Barshy. Ambos establecieron un código de conducta que guiase a las réplicas que tuviera la iniciativa.

El éxito ha sido tremendo. En tres años estos encuentros se desarrollan en 890 puntos en 20 países. Se suelen elegir lugares agradables de hostelería para facilitar las sesiones. En A Coruña se ha optado por el Hacedor de Charlas, que ya tiene cierta tradición en clubes de lectura, idiomáticos o filosóficos.

Tras la parte inicial de charla contestando las preguntas de la tarjeta, los tertulianos se unen en una reflexión final conjunta en la que ponen sobre la mesa su opinión sobre lo tratado. Y, según sus promotores, se van a casa renovados. Paradójicamente, hablar de la muerte podría servir para vivir mejor la vida.

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