La fiscalía británica retira la orden de arresto sobre los padres de Ashya King

EFE

SOCIEDAD

No se formalizarán cargos contra la pareja. El juez decidirá mañana si siguen en prisión

02 sep 2014 . Actualizado a las 20:15 h.

La Fiscalía británica confirmó hoy que retira la orden de detención y entrega que emitió contra Brett y Naghmeh King y aseguró que está «en el proceso de comunicar» su decisión a la Justicia española.

En un comunicado, asegura que no se formalizarán cargos contra la pareja, detenida el sábado en España después de que el jueves sacara sin consentimiento médico a su hijo Ashya, de 5 años, de un hospital inglés por estar en desacuerdo con el tratamiento que se le ofrecía para tratar su tumor cerebral.

«El Servicio de Procesamientos de la Corona (CPS, en inglés) está actualmente dando los pasos para retirar la orden europea de arresto en relación con Brett y Naghmeh King», reza la nota oficial.

«No se emprenderán más medidas legales contra los señores King y estamos ahora en el proceso de comunicar esta decisión a las autoridades españolas para que puedan reunirse con su hijo lo antes posible», añade.

El primer ministro británico, David Cameron, saludó la decisión de la Fiscalía de retirar las acusaciones y consideró que «es importante que este niño reciba tratamiento y el amor de su familia».

Anteriormente, Cameron se había sumado a quienes en el Reino Unido habían pedido que los padres pudieran reunirse con su pequeño y contó que las fotos de Ashya le habían recordado a su propio hijo Ivan, que sufría parálisis cerebral y murió en 2009 con seis años.

«Obviamente, como el resto de las personas de este país, quiero que este pobre niño pueda reunirse con sus padres», afirmó el líder conservador, que expresó el deseo de que hubiera «pronto un brote de sentido común» que permitiera que eso ocurriera.

El viceprimer ministro, Nick Clegg, también criticó la dureza con que se ha perseguido a esta pareja, testigos de Jehová y padres de siete hijos, mientras que casi 100.000 personas han firmado una petición al Gobierno británico para que se suspenda su proceso de extradición.