China apuesta por una educación inclusiva y menos competitiva

Sara Carreira Piñeiro
sara carreira REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

<span lang= es-es >Un aprendizaje difícil</span>. De la dureza de la enseñanza en China es ejemplo el proyecto piloto llevado a cabo en Wuhan, en la provincia de Hubei, donde se han instalado unas barras para evitar que los alumnos se echen encima de las mesas al escribir. El objetivo es reducir el riesgo de miopía en los niños.
Un aprendizaje difícil. De la dureza de la enseñanza en China es ejemplo el proyecto piloto llevado a cabo en Wuhan, en la provincia de Hubei, donde se han instalado unas barras para evitar que los alumnos se echen encima de las mesas al escribir. El objetivo es reducir el riesgo de miopía en los niños. reuters

El Gobierno realiza una sorprendente reforma para acabar con el estrés de los alumnos, limitando la memorización, los deberes y los exámenes

08 abr 2014 . Actualizado a las 03:33 h.

China sabe que en una generación, dos a lo sumo, será la primera potencia mundial. La nueva generación de gobernantes quiere que el gigante esté preparado para ello y ha apostado por una educación que se aleja de lo que tradicionalmente se ha hecho en el país y en todo el Pacífico asiático, que es fomentar la competitividad.

El Ministerio de Educación chino ha puesto en marcha un decálogo que en muchos aspectos recuerda a la Logse española. Establece las bases para una educación inclusiva, que no segregue a los alumnos, donde no se primen las notas y en la que el ejercicio ocupe un espacio muy importante. El cambio de paradigma es tal que muchos expertos en educación están vigilantes con los resultados, que tardarán en aparecer porque los cambios se aplican desde hace un trimestre, para reproducir el mismo esquema en otros países.

Admisión transparente. Nada de búsqueda de alumnos brillantes, el único requisito para entrar en una escuela es la cercanía del domicilio.