Santiago Calatrava, el arquitecto de la polémica

La Generalitat valenciana ha anunciado que estudiará medidas legales contra el arquitecto tras el cierre del Palau de les Arts

Desprendimientos en el Palau de les Arts Los vientos de más de 100 kilómetros causado por el temporal por hora han provocado el desprendimiento de parte del revestimiento cerámico de la cubierta del edificio diseñado por Santiago Calatrava en Valencia, que ha tenido que ser cerrado al público. La Generalitat estudia pedir responsabilidades y asegura que tratará de restablecer la seguridad para reabrir cuanto antes el Palau

Pese a ser embajador honorario de la Marca España y estar considerado uno de los mejores arquitectos de puentes del mundo, algunas de las obras de Santiago Calatrava han sido muy polémicas, criticadas y varias de ellas se encuentran actualmente inmersas en procedimientos judiciales, tanto dentro como fuera de España.

La Generalitat valenciana ha decidido hoy el cierre del Palau de les Arts y ha anunciado que estudiará las medidas legales para, en su caso, pedir responsabilidades por el incidente en la parte exterior del edificio.

El conseller de Economía, Máximo Buch, ha convocado una rueda de prensa para explicar las acciones emprendidas por el Gobierno valenciano ante el desprendimiento, ayer por la tarde, de una «pequeña parte» del revestimiento cerámico de la cubierta de este edificio, diseñado por el arquitecto Santiago Calatrava, debido a las fuertes rachas de viento registradas ayer. Ha explicado que se ha encargado un informe al Instituto Tecnológico de la Construcción, que estará listo el próximo 3 de enero y determinará qué partes de la cubierta tienen riesgo de desprendimiento y cómo debe realizarse su desmontaje.

Esta construcción ya ha vivido otros percances. Inaugurado en 2005, estuvo un año cerrado hasta terminar las obras y poder iniciar la temporada de ópera en octubre de 2006. Unos meses después, en diciembre, se estropeó la plataforma escénica, por lo que hubo que reajustar la programación y suspender alguna ópera. En octubre de 2007, unas fuertes lluvias inundaron una sala y causaron graves daños en diferentes departamentos del edificio.

Ya el pasado febrero, el Gobierno valenciano no descartó acudir a la vía judicial por el deterioro de la fachada si no se alcanzaba un acuerdo extrajudicial sobre la responsabilidad de los desperfectos en el edificio, que tuvo un coste final de 382,5 millones de euros.

Problemas con la justicia

Pero no es la única polémica que ha rodeado a las obras de este arquitecto, Premio Príncipe de Asturias de las Artes de 1999. En Palma, el juez del caso Palma Arena, José Castro, desestimó el archivo de la pieza separada que investiga supuestas irregularidades en la concesión por parte del Govern de Jaume Matas a Santiago Calatrava. Se trataba de un anteproyecto para construir una ópera en la bahía de Palma, por 1,2 millones de euros y que finalmente no se llegó a presentar por prohibición de la Junta electoral.

Pero no es la primera demanda que recibe Santiago Calatrava en su buzón. Desde Victoria le llegó una demanda presentada por Bodegas Domecq, propietaria de la bodega Ysios de Laguardia, en la Rioja alavesa, para que el arquitecto y los otros intervinientes en la construcción del edificio asuman el coste de dos millones de euros del arreglo de la cubierta que, aseguraron, tiene goteras y problemas de humedades.

En junio, el Juzgado de Primera Instancia número 10 de Oviedo condenó al arquitecto valenciano a pagar una indemnización de 3,27 millones de euros a la promotora Jovellanos XXI por los fallos detectados en la ejecución de la obra del Palacio de Congresos de Oviedo.

Otra de sus obras cuestionadas de Santiago Calatrava fue el puente «Zubi zuri» de Bilbao, la pasarela peatonal sobre la ría que el Ayuntamiento cubrió en 2010 con una alfombra antideslizante para evitar los patinazos que sufrían los viandantes en invierno. La polémica estuvo provocada también por la rotura de las losetas del suelo y al añadido que realizó el Ayuntamiento para salvar el desnivel con la zona del Ensanche, una parte agregada a la pasarela a la que se opuso Calatrava, y que suscitó un pleito en los tribunales que acabó con una indemnización de 30.000 euros para el arquitecto.

Visita a los tribunales en Israel, Italia y Holanda

Fuera de España, Santiago Calatrava también se ha visto envuelto en casos que han llegado a los tribunales. En febrero de 2004, la construcción de su moderno y gigantesco puente colgante de entrada a Jerusalén fue llevada a la Corte Suprema de Justicia por los vecinos que protestaban por el paso de un tren de cercanías.

La construcción del conocido como «puente de la Constitución» de Venecia estuvo envuelta en polémica desde los inicios del proyecto, en especial por su elevado costo. Aunque estaba previsto para el pasado 13 de noviembre, el Tribunal de Cuentas de Venecia decidió aplazar un año el proceso que juzga al arquitecto por un sobrecoste de cerca de 4 millones de euros en ese puente.

Y también desde Holanda le han llegado reclamaciones a Santiago Calatrava. Un concejal exigió el pasado mes de agosto a su Ayuntamiento que tomara medidas contra Calatrava, al que encargó tres puentes que, según este político, se oxidaron al año de su inauguración y ocasionaron gastos de hasta 50 millones de euros.

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