Informe Pisa: Todos iguales en la mediocridad

Algunos aspectos del informe Pisa más allá de los puros números


Redacción / La Voz

Una primera lectura del informe Pisa pone de manifiesto algunos aspectos más allá de los puros números barajados ayer.

Equidad

España, cada vez peor. España tiene un alto nivel de equidad, en consonancia con los países del entorno (próximo a Noruega y mejor que Corea del Sur o Japón). Sin embargo, este informe indica que las distancias entre ricos y pobres son cada vez mayores (los alumnos acomodados obtuvieron 34 puntos más en Matemáticas, 6 más que en el 2003; los inmigrantes tienen 53 puntos menos y los repetidores, 18). Hasta lo reconoció la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, quien dijo que la importancia del factor socioeconómico de los alumnos frente al rendimiento «es más elevado que en otros países por primera vez», sin saber a qué se debe, pero apuntando como causa la inmigración. En España, las comunidades con un menor índice social económico y cultural (ISEC) son Andalucía, Extremadura y Murcia, las peor situadas en PISA; Galicia también tiene un índice ISEC bajo, pero más igualdad entre sus habitantes, tal vez por la escasa presencia de inmigrantes.

Los países punteros, los más equitativos. Pablo Zoido, analista de la OCDE, explicó que en general los países mejor situados en el informe PISA son los más equitativos, es decir, en los que la clase socioeconómica no es un factor determinante.

Titularidad del centro

Es igual público que concertado. A contextos socioeconómicos parecidos, los resultados entre colegios de gestión pública, concertada o privada son muy similares en todo el país.

Financiación

España, mal. Financiar con dinero público la educación sin tener en cuenta la situación económica del alumno -subvencionando los centros, por ejemplo- duplica las desigualdades frente al tradicional sistema de becas. Desde la OCDE se apunta que la opción española (la primera) es peor para la equidad.

Inversión

¿Influye o no? El informe señala que el gasto de España en educación se incrementó un 35 % entre el 2003 y el 2012. Para la OCDE, pasar de 50.000 euros anuales por alumno (España estaba en casi 60.000) no supone una gran ventaja per se. Como los resultados no mejoraron, desde muchos sectores se indica que la inversión por sí sola no garantiza un mejor nivel. En cambio, otros lo ven de una manera muy diferente, como el sindicato de profesores ANPE: Julio Díaz, su presidente en Galicia, tiene claro que «invertir tiempo y dinero da sus frutos», y el ejemplo que pone es la espectacular progresión en comprensión lectora en Galicia después de años de funcionamiento del proyecto de bibliotecas, que potenció -formando a coordinadores en los centros, dotando los espacios de recursos e implicando al profesorado- la lectura entre los alumnos.

Excelencia

Muy pocos sobresalientes. El 30 % de los alumnos de Corea del Sur tienen puntuaciones excelentes en matemáticas; en España, solo alcanza ese nivel el 8 % de los examinados. En cambio, en el otro extremo, es decir, por debajo de cualquier nivel aceptable, España tiene al 25 % de los alumnos y Corea del Sur, el 9 %. Este es uno de los datos esgrimidos por el Ministerio de Educación para justificar la Lomce, que promueve la excelencia educativa, la gran asignatura pendiente en España.

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