El curso pasado, con el incremento de los requisitos para acceder a una beca al exigir un 5,5 en lugar de un 5 de nota de media, la Consellería de Educación habilitó una partida de 590.000 euros para aquellos estudiantes que antes tuviesen beca, y que con el nuevo baremo del Ministerio se quedasen fuera, es decir, para los que superasen el 5 pero no alcanzasen el 5,5.
Este año, con la subida inicial de esta nota mínima hasta el 6,5, la Xunta amplió esta partida hasta el millón de euros con la intención de beneficiar a 1.500 alumnos. Finalmente, Wert rectificó y dejó en el 5,5 la nota para acceder a una beca de matrícula -que son las únicas que cubre la Xunta-, por lo que con toda probabilidad no habrá que invertir el millón de euros habilitado. Fuentes de la Consellería de Educación confirmaron que los fondos que no se utilicen se destinarán a ayudas a los alumnos, aunque sin concretar si se pondrá en marcha un nuevo tipo de subvenciones, o se ampliarán las existentes. El año pasado se crearon 900 ayudas y se concedieron solo 146, porque se convocaron muy tarde.