El papa fustiga «la indiferencia» del mundo ante la inmigración

Andrés Losada REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Histórica visita de Francisco a Lampedusa, donde se reunió con sin papeles

09 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«Inmigrantes muertos en el mar, por esas barcas que, en lugar de haber sido una vía de esperanza, han sido una vía de muerte». Así relataba un titular de un periódico italiano el enésimo naufragio de una patera con inmigrantes ilegales intentando arribar a las costas del país transalpino. El papa Francisco leyó esas líneas y su pensamiento se volvió a la isla de Lampedusa, donde ayer protagonizó una visita histórica. «Sentí que tenía que venir hoy aquí a rezar, a realizar un gesto de cercanía, pero también a despertar nuestras conciencias para que lo que ha sucedido no se repita. Que no se repita, por favor», insistió el pontífice.

Francisco llegó a las 9.15 horas a la isla, donde fue recibido por el arzobispo de Agrigento, Francesco Montenegro, y por la alcaldesa, Giuseppina Nicolini. En Cala Pisana se embarcó hacia el puerto, acompañado por los botes de los pescadores. Durante el trayecto lanzó al mar una corona de flores en recuerdo de los inmigrantes muertos en el Mediterráneo.

En el puerto le esperaban cincuenta inmigrantes, muchos de ellos musulmanes, que se encuentran en los centros de acogida de Lampedusa. El papa saludó personalmente a cada uno de ellos y a continuación se desplazó al cercano campo de deportes, donde celebró una misa.