La Lomce refuerza la asignatura de Religión y el uso del castellano

Cuarto de la ESO se convertirá en un curso puente y habrá reválidas

Wert y la vicepresidenta, en el momento de entrar en la rueda de prensa tras el Consejo.
Wert y la vicepresidenta, en el momento de entrar en la rueda de prensa tras el Consejo.

redacción / la voz

Con la vista puesta en los altísimos niveles de fracaso escolar y paro juvenil, el Consejo de Ministros aprobó ayer la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), que comenzará a aplicarse en el curso 2014-2015 y tardará tres años en implantarse del todo. La reforma de Wert tiene dos grandes pilares: reducir las cifras de fracaso escolar fomentando la FP, y unificar el contenido de las asignaturas esenciales en toda España.

La séptima norma educativa de la democracia, que presentó ayer Wert de forma muy sucinta a la prensa, no difiere gran cosa de la que se ofreció el pasado septiembre en forma de anteproyecto. Mantiene las cuatro reválidas -dos en primaria para la detección precoz de problemas y dos en secundaria, al fin de cada etapa- y una de ellas sustituye a la selectividad; convierte 4.º de la ESO en un curso puente, hacia la FP o el bachillerato, una diferenciación que ya comienza en tercero de la ESO, con un par de asignaturas a elegir; y reestructura la relación comunidades autónomas-Estado en lo que a educación se refiere, ya que Madrid definirá el temario de las asignaturas troncales y fijará un contenido mínimo en las llamadas específicas, dejando solo en manos de las autonomías las de especialidad (o libre configuración).

En cuanto a los asuntos más polémicos, el ministro eludió ayer hablar de la supresión de Educación para la Ciudadanía, pero sí reconoció que Religión valdrá para la media (y las becas por tanto); que se repetirá con tres asignaturas (dos si son Lengua y Matemáticas); y que el Estado adelantará el pago de colegios privados cuando una familia no pueda escolarizar a su hijo en castellano como lengua vehicular (después retraerá el dinero de las aportaciones a la comunidad autónoma afectada).

El ministro está convencido de que se trata «de una reforma fundamental» obligada por las pésimas cifras que exhibe España en materia de educación. La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, habló del fracaso español cuando el país gasta un 21 % más que la media de la OCDE en sus alumnos, aunque no habló del porcentaje del PIB -España baja del 5 % frente al 7 % de Finlandia-, sino de los 10.084 dólares anuales de gasto por cada alumno de la educación pública.

Newsletter Educación

Recibe todas las semanas la información más relevante sobre educación

Votación
23 votos

La Lomce refuerza la asignatura de Religión y el uso del castellano