El pequeño Amancio llega a casa

Javier Becerra
Javier becerra A CORUÑA / LA VOZ

SOCIEDAD

Los padres abandonaron el hospital por la tarde con su retoño en brazos

10 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Amancio Álvarez Ortega ya está en casa. A las seis de la tarde de ayer abandonaba el Hospital Quirón de A Coruña, donde nació el pasado martes. Metido en un saco de bebé y en brazos de su padre, Sergio Álvarez, cruzaba la puerta principal del centro. A su lado, Marta Ortega recibía las felicitaciones de los curiosos que aguardaban su salida. «¡Enhorabuena, Marta!», se escuchaba. «Gracias», contestaba ella dirigiéndose al coche que los esperaba a los tres.

El vehículo, el mismo con el que su padre, Amancio Ortega, acudía todos los días a visitarla, se encontraba convenientemente equipado para el bebé. En los asientos traseros se podía ver una silla para el pequeño. En ella lo colocó el padre con delicadeza, quedándose después a su lado. Marta, por su parte, ocupó el asiento delantero con gesto cansado, pero sonriente. Al rato, el chófer arrancaba en dirección al domicilio de la familia Ortega, en el Parrote coruñés.

Se terminaban así cuatro días de guardias a las puertas del centro hospitalario con los paparazis intentando lograr una exclusiva. Al final, tal y como ya había hecho el año pasado en el enlace de Marta y Sergio, la familia optó por dejarse ver durante unos segundos, ahora junto a su retoño, evitando así persecuciones y situaciones molestas para los padres. En todo momento la zona estuvo custodiada por personal de seguridad, de paisano, sin que se registrasen incidentes.