La chimenea ya expulsa humo, pero amarillo


Los técnicos del Vaticano instalaron ayer en el tejado de la Capilla Sixtina la chimenea por la que saldrá humo negro o blanco tras las votaciones del cónclave. De momento solo expulsa un vapor amarillo, producto de las pruebas que se están haciendo para confirmar que todo funciona correctamente sin alarmar a los miles de turistas que se congregan en San Pedro, que de otro modo podrían pensar que el habemus papam se ha producido antes de tiempo.

La chimenea, de dos metros, está conectada por un tubo de cobre a dos estufas de hierro fundido: una fabricada en 1938 y otra del 2005. En la primera, que tiene grabadas las fechas de los cinco cónclaves en los que se ha usado -desde Pío XII hasta Benedicto XVI-, se quemarán las papeletas. La otra producirá el humo cuyo tono permitirá saber si la silla de Pedro tiene nuevo dueño.

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