Shakira: De la supermami al posparto ficción

Ana Abelenda Vázquez
Ana Abelenda LA VOZ

SOCIEDAD

Ha sido una de las últimas en hacerlo: mantener el tipo en el posparto; dicen que con ayuda del «mommy makeover», retoques de cirugía plástica hasta donde puede el bisturí. Del resto suele encargarse el Photoshop

24 feb 2013 . Actualizado a las 21:30 h.

El mommy makeover acaba de cruzar el charco como una de las últimas tendencias para mantener el tipo tras el embarazo. Entre sus importadoras está la cantante Shakira, que, tras la llegada al mundo de Milan, se ha decidido a ser una mamá remodelada. Este es uno de los calcos que podrían dar acomodo en español al anglicismo. El mommy makeover engloba una serie de técnicas de cirugía plástica dirigidas a corregir la silueta materna después del proceso de transformación al que la exponen el embarazo y el parto. Una expresión con gancho para algo que «es puro márketing», advierte María Encina Sánchez Lagarejo, especialista en cirugía plástica.

La supuesta decisión de Shakira de contar con un cirujano plástico para retocar su figura en el momento inmediatamente posterior al parto, en su caso una cesárea programada para el pasado 22 de enero, ha desatado la polémica. La razón, doble: la práctica de una cesárea electiva y la elección de la ocasión para recurrir a la cirugía plástica. «Con todos mis respetos a la señora Shakira y con reserva hacia los profesionales que la han atendido, no me parece el momento», afirma el ginecólogo Enrique Segrelles.

«Ningún ginecólogo ni ningún cirujano plástico con dos dedos de frente se expondría a los riesgos que conlleva»

Comparte el dictamen la doctora Sánchez Lagarejo, quien advierte que en ningún caso las horas o los días posteriores al parto son los adecuadas para llevar a cabo una intervención de cirugía estética. «Ningún ginecólogo ni ningún cirujano plástico con dos dedos de frente se expondría a los riesgos que conlleva. Es necesario dejar que el cuerpo de la mujer se recupere y vuelva a sus condiciones normales, pues de hacerlo antes hay muchos más riesgos de que surja un problema, como un embolismo, por ejemplo. Además, cualquier cirugía que se haga antes del tercer o cuarto mes después del parto está abocada al fracaso», asevera la especialista.