Galicia recibirá este año 19 millones menos del Estado para atender a los dependientes

Serafín Lorenzo SANTIAGO / LA VOZ

SOCIEDAD

Benestar explica el descenso por la bajada en las cuantías destinadas a los cuidadores familiares y la reducción de la cuantía asignada para cada grado

17 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La cobertura de las prestaciones para atención a las personas en situación reconocida de dependencia sufrirá este año una merma sensible en Galicia por el recorte de la aportación estatal. En conjunto, la Xunta y el Gobierno central destinarán a esas prestaciones de dependencia 230 millones de euros, 19 menos que en el 2012. Mientras la Xunta mantendrá el mismo presupuesto de 150 millones, la inyección del Estado bajará de los 99 del año pasado a 80, según las estimaciones en base a los beneficiarios. Benestar explica ese descenso por la bajada en las cuantías destinadas a los cuidadores familiares y la reducción por el Estado de la cuantía asignada para cada grado.

Pese a este recorte, la conselleira Beatriz Mato, que ayer participó en Madrid en el pleno del Consejo Territorial de Servicios Sociales, valoró como positivo que la financiación de la dependencia vaya a primar por vez primera los servicios frente a las pagas al cuidador, como criterio en la distribución de los fondos estatales. Subrayó que este cambio es un «avance fundamental» para Galicia, ya que es la tercera autonomía con mayor porcentaje de prestación de servicios, con un 66,8 %, más de diez puntos por encima de la media. Por ello, y pese al recorte en la aportación final, la comunidad recibirá un 3 % más de lo que le correspondería con los criterios anteriores.

En la actualidad, 62.183 personas tienen reconocido en Galicia el derecho a ser atendidos. De ellos, 39.139 figuran como beneficiarios activos de alguna prestación y los 23.044 restantes están pendientes. Desde que entró en vigor de la ley, su aplicación ha permitido atender en esta comunidad a unos 65.000 dependientes. Según Benestar, la ratio de atención se sitúa en Galicia en el 63 %, cuando hace cuatro años estaba en el 35 %.