Palestinos, peregrinos y curiosos festejan en Belén la llegada de la Navidad

La Voz ANTONIO PITA / EFE

SOCIEDAD

Peregrinos de todo el mundo visitan la Gruta de la NAtividad, donde la tradición cristinana cree qe la Virgen María dio a luz a Jesucristo
Peregrinos de todo el mundo visitan la Gruta de la NAtividad, donde la tradición cristinana cree qe la Virgen María dio a luz a Jesucristo ATEF SAFADI

Los turistas han llenado por completo los 34 hoteles de la ciudad

24 dic 2012 . Actualizado a las 23:30 h.

Miles de cristianos palestinos, peregrinos y curiosos se congregaron estelunes en Belén para festejar, cada uno a su manera, la llegada de la Navidad, que comienza esta noche con la Misa del Gallo junto a la Basílica de la Natividad.

La Plaza del Pesebre, corazón de la ciudad, estaba abarrotada este mediodía para presenciar el último tramo de la travesía desde Jerusalén del Patriarca Latino de Jerusalén, Fuad Twal, máxima autoridad católica en Tierra Santa.

El arzobispo jordano se aproximó a la iglesia bendiciendo, saludando con la mano entre una nube de incienso y deseando felicidad a todos en árabe, antes de entrar por la Puerta de la Humildad, tan pequeña que obliga a cualquiera que la cruza a inclinarse.

Twal concluía así su tradicional peregrinaje, que comienza escoltado por la Policía israelí y continúa por la de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), una vez al este del muro de separación israelí en el territorio ocupado de Cisjordania.

Como cada 24 de diciembre, Belén rezumaba celebración, con muchos jóvenes, tanto cristianos (que suponen un tercio de la población de la ciudad) como musulmanes, vestidos con sus mejores galas y bien engominados, ellos, y maquilladas, ellas.

La plaza está decorada con un gran globo con los colores de la bandera palestina y el bordado de una kefia (el pañuelo típico de la región que popularizó para el mundo Yaser Arafat) en el que se leía «Merry Christmas» (Feliz Navidad).

Frente a la Basílica, un árbol de quince metros de altura decorado con numerosas bolas rojas de distintos tamaños y una estrella de metro y medio en la copa presenciaba en silencio durante horas el desfile de decenas de grupos locales de boyscouts.

Más de 3.000 pasaron con redobles de tambores, globos de colores, banderas palestinas junto al belén situado a los pies del árbol, que encendió la pasada semana el primer ministro de la ANP, Salam Fayad.