Uno de los «sabios» de Wert critica los recortes universitarios

Alfonso Andrade Lago
alfonso andrade REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Félix Goñi, elegido por el Gobierno para la reforma educativa, dice que con el tijeretazo España no tendrá un campus puntero antes de 20 años

29 abr 2012 . Actualizado a las 22:57 h.

El Consejo de Ministros del pasado 13 de abril aprobó, a propuesta de José Ignacio Wert, ministro de Educación, la creación de un comité de once sabios para reformar el sistema universitario español. Uno de esos expertos, el biofísico Félix Goñi, se revolvió ayer contra los recortes en educación impulsados por el propio Ejecutivo.

«Con la disminución enloquecida de los fondos destinados a investigación y las medidas adoptadas a consecuencia de la crisis tanto por el actual Gobierno como por el anterior se está destruyendo el sistema científico español», sentenció este catedrático de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad del País Vasco, en una entrevista concedida a Efe.

Goñi va todavía más lejos en su tirón de orejas a la clase política y asegura que esa destrucción de la que habla será visible dentro de unos años, cuando «sus responsables» ya no tengan cargos de ministros o diputados.

Uno de los argumentos en los que se basó Wert para crear esta comisión es el hecho de que «ninguna universidad española se encuentre entre las 150 más potentes del mundo, según el ránking de Shanghái», lo que considera «muy preocupante».

Goñi aludió ayer a esas declaraciones y se mostró muy pesimista sobre la posibilidad de que la política española logre revertir esa realidad: «Con los recortes en investigación, en menos de 20 años no habrá una universidad española entre las 100 primeras del mundo».

Contrario a subir las tasas

Tendrá difícil el Gobierno dar cabida a la principal propuesta del sabio designado por Wert, cuyo principal consejo en la comisión para el estudio de la reforma universitaria será, «paradójicamente», que «es mejor no tocar nada si no existe un pacto de Estado previo entre los principales partidos políticos y los Gobiernos de las autonomías», porque «no tiene sentido que el partido en el poder se aproveche de su mayoría e imponga una reforma que dentro de cuatro, ocho o doce años va a ser modificada por la formación que lo sustituya». Y añade que en las grandes universidades del mundo «nadie se acuerda» de cuándo se reformó su funcionamiento.

Como ejemplo de lo que se debería hacer con la institución española, Goñi habla de reforzar el sistema de I+D+i, pero el actual Gobierno del PP y el anterior del PSOE han adoptado «medidas opuestas».

Tampoco está de acuerdo con el aumento de las tasas universitarias aprobado por el Consejo de Ministros, siendo partidario de «seleccionar más a los alumnos en vez de aumentar los precios».

Con el método actual todos los españoles «tienen una beca», dice, porque pagan mucho menos de lo que cuestan los estudios, y añade que «no puede ser que el que apruebe la selectividad, que son todos, entre en la universidad, porque así baja el nivel de forma absurda».

En su análisis sobre España cree que uno de los mayores problemas es el sistema de gobierno, un «método asambleario dañino porque impide la autoridad. Ninguna universidad española tiene libertad para elegir a los alumnos, pues se tiene que tragar a todos los que aprueban las selectividad, ni puede seleccionar a sus profesores, porque «no puede pagar más a unos que a otros debido al sistema funcionarial vigente».

«Paradójicamente, es mejor no tocar nada si no existe un pacto de Estado previo entre los partidos»

Félix Goñi