La cumbre del clima de Durban acuerda prolongar la vigencia del protocolo de Kioto

Efe

SOCIEDAD

Rusia, Japón y Canadá decidieron no formar parte de este segundo periodo de compromiso del único tratado vigente sobre reducción de emisiones.

11 dic 2011 . Actualizado a las 10:34 h.

La XVII Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático (COP17) ha aprobado extender el Protocolo de Kioto después del 2012 y fijar una hoja de ruta para un acuerdo global de reducción de gases de efecto invernadero.

El acuerdo fue aprobado después de dos semanas de arduas conversaciones y una negociación maratoniana in extremis que obligó a prorrogar la cumbre en más de 24 horas.

El paquete también incluye la puesta en marcha del Fondo Verde para el Clima acordado en Cancún (México) que debe ayudar a los países en desarrollo a hacer frente a los estragos del cambio climático.

La presidente de la COP17, la ministra sudafricana Maite Nkoana-Mashabane, dijo en una intervención ante el plenario que el borrador de acuerdo «cumple todos los requisitos de un paquete de compromiso para lograr un resultado importante en Durban», aunque admitió que «no es perfecto, porque lo perfecto es enemigo de lo bueno».

El acuerdo global para reducir los gases de efecto invernadero, que debe ser adoptado en el 2015 y entrar en vigor en el 2020, era la condición impuesta por la Unión Europea (UE) para sumarse a un segundo periodo del Protocolo de Kioto, que expira en el 2012.

Rusia, Japón y Canadá decidieron no formar parte de este segundo periodo de compromiso del único tratado vigente sobre reducción de emisiones, que obliga sólo a las naciones industrializadas, excepto Estados Unidos.

Aunque los acuerdos alcanzados hoy han sido criticados por muchos países en desarrollo por su falta de ambición a la hora de aprobar nuevas reducciones de emisiones, su objetivo es mantener la subida de temperaturas a menos de 2 grados con respecto a la era preindustrial para finales de este siglo.

La cumbre de Durban también aprobó el mecanismo de funcionamiento del Fondo Verde para el Clima, que prevé unas ayudas de 100.000 millones de dólares anuales a partir del 2020 a los países en desarrollo para hacer frente al cambio climático.

Los acuerdos fueron adoptados por los delegados tras dos noches prácticamente en blanco, en las que las diferencias entre la UE, Estados Unidos, la India y China estuvieron a punto de hacer descarrilar la negociación.