Rouco Varela asegura que los indignados tienen «problemas» en sus «almas»

Según el presidente de la Conferencia Episcopal, los problemas más serios de los jóvenes «tienen que ver con lo más profundo».


El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Madrid, cardenal Antonio María Rouco, ha asegurado hoy que su primer juicio sobre el anteproyecto de la ley de Muerte Digna es que «no es una ley de eutanasia».

Rouco ha respondido así, en el Foro de la Nueva Sociedad, al ser preguntado por la valoración de la Iglesia Católica sobre el anteproyecto de ley reguladora de los derechos de las personas al final de su vida, que ha aprobado el Gobierno.

El cardenal ha explicado que aún no ha leído el texto del anteproyecto, que están analizando sus colaboradores, pero que «el primer juicio es que no es una ley de eutanasia», como preocupaba a la Iglesia.

No obstante, Rouco ha apuntado que la CEE está «analizando detalladamente» la ley que, según la ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, en su presentación no despenaliza la eutanasia ni el suicidio asistido y «sólo evitará el sufrimiento innecesario y el ensañamiento terapéutico para los pacientes en fase terminal».

Ante un foro plagado de sacerdotes, empresarios y políticos, el cardenal ha explicado los avances en la organización de la Jornada Mundial de la Juventud y el significado e importancia de esta cita prevista para mediados de agosto.

Preguntado por qué diría la Iglesia Católica a los jóvenes «indignados» que protestan en las plazas de las principales ciudades, Rouco ha considerado que, en su opinión, los problemas de los jóvenes no sólo tienen que ver con la situación política y económica, sino que «tienen que ver con lo más profundo, en su alma, su corazón; a lo mejor es ahí donde están los problemas más serios».

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