Andreu Buenafuente presentó en Madrid la Nintendo 3DS, que no necesita gafas especiales y cuesta 250 euros
12 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Con dos padrinos de excepción, Andreu Buenafuente y Eduard Punset, Nintendo presentó en España la tercera remodelación de la consola portátil más popular del mercado de videojuegos.
El 25 de este mes deja de existir la DS, que deja paso a la flamante 3DS. Incorpora muchas novedades, pero la principal, la que le da nombre, es su capacidad para reproducir gráficos en tres dimensiones. Y sin necesidad de gafas especiales.
Ante un auditorio repleto de periodistas de toda España, en un escenario que simulaba el programa del cómico catalán -que derrochó buen humor- la compañía japonesa propagó las bondades de una máquina que conserva su tradicional estructura con doble pantalla (una para las tres dimensiones, la otra táctil), pero que ha perdido autonomía. Eso sí, ha crecido en funcionalidades y precio.
La 3DS costará 250 euros. Es cara. Cuesta lo mismo que una consola de sobremesa. Pero es innovadora. Nintendo puede presumir de introducir al gran público una nueva perspectiva a la hora de jugar. Y de ofrecer una máquina que sirve para más cosas.
La nueva DS ofrece al jugador tres cámaras. Una es interior y no tiene nada especial. Las otras dos, las exteriores, sí suponen una novedad. Son capaces de tomar fotografías en tres dimensiones. Esas imágenes podrán verse en la consola. Y ser compartidas con otros usuarios (si el jugador se cruza en un autobús con otro que está jugando a la DS se pueden intercambiar los Miis) o en experiencias de realidad aumentada (Por ejemplo, ver a un adorable cachorro digital en la palma de la mano).
Se mantiene el wifi en una máquina que incorpora servicios para que el jugador pueda interactuar con otros en cualquier sitio y detectar puntos de acceso a Internet.
Nintendo ha apostado muy fuerte por la 3DS. Quiere seguir liderando un sector en el que cada vez compiten con más fuerza los smartphones. Y en el horizonte se percibe una nueva amenaza: la PSP2 (NGP) de Sony, que no verá la luz antes de noviembre.
Aparentemente, esta máquina será más potente que la 3DS, pero eso por sí solo no es una garantía de éxito. Sí suelen serlo los buenos juegos. Y Nintendo ha echado el resto con varias novedades y una oportuna revisión de un catálogo que luce diferente en tres dimensiones, aunque la consola admite los juegos anteriores en 2D.
No todos los títulos aprovechan igual las posibilidades de la nueva consola, pero despejar un balón en el Pro Evolution Soccer y ver cómo se aleja del jugador hacia el quinto pino resulta, cuando menos, llamativo.