La UE avanza en la patente común sin España ni Italia

Ambos países recurrirán el acuerdo ante el Tribunal de Luxemburgo porque discrimina sus idiomas


madrid / la voz

Los ministros de Industria de la UE aprobaron ayer seguir adelante con la creación de un sistema de patentes común, más sencillo y más barato, que se tramitará en inglés, francés y alemán, lo que provocó el voto contrario de España e Italia, descontentos porque sus respectivos idiomas no están contemplados.

Los 25 Estados miembros que respaldan esta propuesta dieron un nuevo paso para el establecimiento de una patente común al aprobar un procedimiento que permite sacar adelante la iniciativa. Pero tanto el secretario de Estado español para la UE, Diego López Garrido, como el italiano, Stefano Saglia, anunciaron que recurrirán esta decisión del Consejo de Europa ante el Tribunal de Luxemburgo.

«Creemos que se trata de una decisión que discrimina al español respecto a otras lenguas y que discrimina a las empresas españolas y afecta a la competitividad», subrayó López Garrido. Mientras, el representante italiano aseguró: «Ni España ni Italia hemos puesto en entredicho la importancia de crear una patente, pero no se puede cerrar los ojos ante la cuestión lingüística ni ante la decisión del tribunal».

Grandes pérdidas

Por su parte, el secretario de Estado Húngaro, Zoltán Cséfalvay, cuyo país ocupa la presidencia de turno, resaltó que la ausencia de una patente unitaria provoca pérdidas de entre 700 y 800 millones de euros al año a las compañías europeas, según los cálculos de la presidencia. Según dijo, la futura patente aumentará la capacidad de innovación de la UE.

Los planes para crear la patente han sufrido un duro golpe por el fallo del pasado martes del Tribunal de Justicia Europeo que vetó la creación de un tribunal que se encargaría de resolver los conflictos ligados a la futura patente europea.

A pesar de ello, el comisario de Mercado Interior, Michel Barnier, anunció que el 30 de marzo presentará una serie de propuestas para dar contenido a la nueva patente. Además, la Comisión y los Estados miembros intentarán resolver las limitaciones al proyecto dictaminadas por el Tribunal Europeo. También aclaró que todas las empresas, incluidas las españolas e italianas, podrán utilizar las patentes de la misma manera.

Los actuales procesos europeos exigen que las distintas patentes sean registradas en cada país miembro de la UE y traducidas al idioma local. Esto añade costes y hace que una patente validada en trece países europeos cueste 18.000 euros, diez veces más que los 1.800 que vale en Estados Unidos.

800 millones

Pérdidas al año en euros

La ausencia de una patente común europea provoca dichas pérdidas entre las empresas.

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