Woody Allen, 75 años de un judío hipocondríaco y genial

El cineasta neoyorquino, que estrena un filme al año desde 1977, cree que todavía le falta por rodar su mejor película


redacción/la voz.

Woody Allen cumple hoy 75 años y su aspecto sigue siendo el mismo que cuando protagonizó en 1968 Coge el dinero y corre, el de un hombre menudo en un envoltorio de viejo; sin embargo, tramas, historias y guiones muestran, año tras año, que este neoyorquino hipocondríaco y judío tiene la mente tan elástica como un joven. De hecho, él mismo considera que todavía le falta por hacer su mejor película: «He hecho muchas películas. Creo que algunas buenas películas, pero nunca he sentido que haya hecho una genial», dijo recientemente.

Trabaja solo pero a veces, para sentirse acompañado, llama a alguno de sus amigos para compartir guión, aunque a él le chifla escribir. Lo hace en cualquier papel cuando tiene una idea, que guarda después en un cajón y que más tarde convierte en película. Cada año rueda y estrena una -es así desde 1977- y tiene la suerte de que aunque su presupuesto es ajustado -15 millones de euros por cinta, frente a superproducciones como Avatar, que costó 385- los actores hacen lo que sea por estar en ellas. Trabajar bajo su dirección da prestigio, aunque siempre más en Europa que en Estados Unidos, tal y como él mismo ironizó en Un final made in Hollywood (2002).

Un pequeño repaso al elenco que baraja el neoyorquino deja estupefacto a cualquiera: desde Alan Alda a Kathy Bates, pasando por Kenneth Branagh, Michael Caine, John Cusack, Jeff Daniels, Larry David, Jodie Foster, Gene Hackman, Anthony Hopkins, Anjelica Huston, Joe Mantegna, John Malkovich, Charlotte Rampling, Edward Norton, Maureen O'Sullivan, Sean Pean, Sydney Pollack, Tim Roth, Meryl Streep o Naomi Watts. Y actrices de relumbrón como Basinger, Griffith, Hannah, Goldie Hawn, Madonna, Demi Moore, Julia Roberts, Winona Ryder, Sharon Stone...

Ha recibido tres Oscar: dos por la dirección y guión de Annie Hall; y uno por el guión de Hannah y sus hermanas (1986), además de 18 nominaciones, y cinco de sus actores (Michael Caine, Penélope Cruz, Diane Keaton, Mira Sorvino y Dianne Wiest) se llevaron la estatuilla.

Los personajes y las situaciones reales -los diálogos, muchas veces de besugos- los maneja como nadie, con esa atmósfera de día gris que tanto le gusta, adecuada a su carácter de judío que se lo cuestiona todo, hasta los tabúes del amor y el sexo, sobre todo el sexo -especialmente la masturbación, sobre la que no duda en hacer hilarantes gags-, asuntos que en su vida privada le ocasionaron lo que seguramente fue su peor momento: cuando rompió con Mia Farrow y empezó una relación con una hija adoptiva de esta, Soon Yi, un escándalo que cruzó el planeta.

Las complejas relaciones de hombres y mujeres son sin duda el eje de su cine, eso y Nueva York, y el cine mismo, y el aburrimiento de la burguesía, y la conciencia, y los malentendidos... una guía para analizar el siglo XX desde un peculiar diván.

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