El consumo de amanitas obliga a hacer trasplantes hepáticos cada año

Alfonso Andrade / María Conde REDACCIÓN/LA VOZ.

SOCIEDAD

Los hospitales gallegos se preparan cada otoño para atender casos como el del fallecido el domingo en Sanxenxo. Este mes se han intoxicado ya 18 personas en España por ingerir setas de la especie «phalloides»

26 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Dieciocho intoxicados en España durante el mes en curso por consumo de Amanita phalloides (del griego, con forma de pene) es un dato que ilustra con claridad el grave problema que genera cada año la ingesta de setas por personas profanas en la materia.

Cuando acaba de empezar la temporada, ya hay nueve envenenados en Soria, cuatro en el País Vasco y otros cuatro en Guadalajara, pero la primera muerte se registró el domingo en Sanxenxo con el fallecimiento del argelino Califa Sassi, de 84 años. Fuentes próximas a la víctima explicaron que confundió la Amanita phalloides con una Russula cyanoxantha, un error bastante habitual entre los aficionados.

Antón Fernández, coordinador de Trasplantes del Hospital A Coruña, asegura que, cada otoño, los centros sanitarios más importantes de Galicia «se preparan para la eventualidad de un trasplante de hígado por consumo de Amanita phalloides» .

La ingesta de solo medio sombrero de esta seta puede ser mortal en unos seis días si no se procede de inmediato a un lavado de estómago. De lo contrario afecta al hígado de manera irreversible. «Por la atrocidad de comer setas desconocidas -prosigue- se producen en otoño cuadros muy graves de hepatitis fulminantes que requieren a veces trasplante inmediato, de esos que llamamos de urgencia cero, con una mortalidad por debajo del 10% en este hospital. Todos los años hay alguno en España». Sin embargo, el trasplante no siempre es posible, y uno de los condicionantes es la edad, «como sucedió por desgracia en el caso del hombre fallecido en Sanxenxo».