Varias editoriales lanzan libros de texto divididos por trimestres y hay padres que lo hacen por su cuenta

La Voz

SOCIEDAD

03 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los cambios en los colegios para adaptarse a la salud de los niños se pueden compaginar con el esfuerzo que hacen algunas editoriales por ofrecer soluciones. La más destacada es la de Santillana o la vasca Elkar, que dividen los volúmenes en tres partes, según cada trimestre, una experiencia que se llevó a cabo otros años de forma piloto en comunidades como Murcia. El resultado fue excelente.

Según este proyecto, en los libros de primaria los niños solo tienen que llevar la parte correspondiente al trimestre que están estudiando. Así, en vez de cargar con los 880 gramos que pesa un volumen completo llevan solo 250; es decir, los textos de tres asignaturas pesan tanto como los de una actual.

El problema es cuando el colegio no determina un libro de estas editoriales como texto de clase. En ese caso, son los padres los que adoptan una medida similar aunque algo más rústica: cortan el libro y lo dividen en tres partes que unen con anillas, lo que permite al alumno ir más ligero. Esta práctica se extenderá en el presente curso en Galicia, ya que en los últimos años la gratuidad de los libros de texto impedía que estos se manipulasen hasta ese extremo.

Sin embargo, ahora que la práctica totalidad de los padres tienen que pagar los libros sí se podrá disminuir de forma significativa el peso que transportan los niños entre septiembre y junio.