Todas estas actuaciones son posibles gracias a un seguimiento casi permanente de los nidos de esta rapaz que, según Madrid, requiere «un enorme esfuerzo» en medios humanos y materiales que ha facilitado que la población de esta emblemática águila se haya duplicado en Andalucía.
«Hemos incrementado considerablemente la viabilidad del número de huevos que nacen y que eclosionan gracias, precisamente, a este seguimiento que hacemos de los nidos; es un éxito que está siendo imitado en otras comunidades autónomas y los datos así lo demuestran y avalan», ha apostillado.