Los gallegos de Buenos Aires se libran de la enfermedad

Agustín Bottinelli

SOCIEDAD

07 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El número de muertes por gripe A en Argentina asciende a 62, según confirmaron ayer autoridades del Ministerio de Salud. La cantidad de infectados oficialmente es de 2.485. Por ello, el ministro del área, el médico Juan Manzur, pidió «responsabilidad individual y social y cambio de algunos hábitos para cuidarnos» con relación a la pandemia de gripe, aunque aclaró: «No queremos imponer restricciones».

El infectólogo más prestigioso del país, el doctor Daniel Stamboulian, aseguró que Argentina está hoy en la mitad del brote de la pandemia y que las próximas tres semanas van a ser clave para saber cómo va a proceder el virus. Además, destacó que es imposible e innecesario que los laboratorios documenten todos los casos y estimó que podrán llegar a más de 3 millones los afectados por la gripe y que de esta cifra, el 85 por ciento, 2.550.000, estarán infectados por el virus.

Ayer comenzaron las vacaciones escolares en todo el país y también el asueto laboral obligatorio para las mujeres embarazadas y empleados con afecciones respiratorias o cardíacas crónicas. También los empresarios resolvieron cancelar la actividad de los teatros por diez días en la Ciudad de Buenos Aires.

Para combatir el esperado pico de contagios de la nueva gripe, el Gobierno usará los recursos de las Fuerzas Armadas, algo que anunciará la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en las próximas horas. Otra medida que se tomó ayer por la tarde es la de suministrar el antiviral oseltamivir a los pacientes sospechosos ya que hasta ahora solo se les suministraba el fármaco a los pacientes en riesgo e internados, como se hizo en México y Chile.

La doctora Mirta Sáez, la directora médica interina del Centro Gallego, explicó ayer a La Voz, que en la clínica hubo un caso de fallecimiento a causa de la gripe: «Un varón argentino, una persona joven, de unos 25 años».

Sáez confirmó que la clínica está a la espera de las pruebas que se realizan en el Instituto Malbrán (el centro de referencia estatal) para saber si tienen nuevos casos. Por ahora, están confeccionando una estadística de los afectados y de los casos sospechosos, «porque hay que enviar a la Xunta un informe».

«No tenemos ningún internado en estado grave ni en la uci que sea gallego -explica Mirta Sáez-. Porque atendemos a una población envejecida, nuestros gallegos son viejitos, y se ha visto que esta gripe afecta específicamente a niños y a jóvenes. Nuestros ancianos están protegidos y aparentemente es porque este virus tiene un genoma parecido a otro virus de gripe de la década de los sesenta. Los más viejos tendríamos algún recuerdo inmunológico para poder defendernos de este nuevo virus».

De todos modos, la clínica intenta evitar que haya aglomeración de pacientes. Los chequeos anuales se han pospuesto hasta septiembre, se han suspendido las cirugías no urgentes. Pero la uci sigue llena. Eso sí, sin gallegos por ahora.