Los bancos de tiempo «ocupan» ya a un centenar de personas en Galicia

SOCIEDAD

Estas instituciones gestionan el intercambio de horas para hacer pequeños favores a los demás

14 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Casi un centenar de gallegos ponen sus habilidades al servicio de los demás en los distintos bancos de tiempo que operan en la comunidad, unas instituciones que todavía se están implantando y que aún resultan desconocidas para la mayor parte de las personas. Un banco del tiempo es una institución en la que no cotiza el euro sino el tiempo libre que una persona pone a disposición de los demás.

El funcionamiento es sencillo: alguien se ofrece para realizar por otros aquello que mejor sabe hacer (bricolaje, clases de inglés, cuidado de niños o simple compañía); cada vez que una persona demanda sus servicios, recibe a cambio un cheque por valor de una hora, un tiempo que después puede canjear para beneficiarse de otro favor por parte de otro miembro del banco. Por su parte, quien recibe el servicio pasa a deber al banco una hora, que tendrá que devolver ofreciendo algún trabajo a cambio.

En una sociedad en la que las horas son un bien tan preciado como el dinero, algunas personas intentan rentabilizar el tiempo libre del que disponen intercambiando favores con los demás. No se trata, según los responsables de estos bancos, de quitarle trabajo a ningún profesional ni de realizar una simple labor de voluntariado. El objetivo es dar y recibir favores, una tarea que se encargan de gestionar los responsables de estos órganos.