Un videojuego abre la posibilidad de que los ciegos compitan en él en igualdad de condiciones

A. R.

SOCIEDAD

madrid | Un videojuego de aventuras anima a las personas invidentes a competir en él en igualdad de condiciones con otras sin problemas de visión, e incluso, para estas últimas esta capacidad, dentro de este mundo fantástico, lejos de ser un privilegio, se convierte en una trampa para la resolución del juego.

Onae, la aventura de Zoe es un juego, al que han prestado su voz Paula Vázquez, Enma Ozores y Ramón Langa, desarrollado por la ONCE en cinco idiomas -castellano, catalán, gallego, vasco e inglés- en los laboratorios de Vector Animado. Respecto a otros videojuegos desarrollados para ciegos, se trata del primero en el que puede competir cualquier persona, vidente o invidente, gracias a la tecnología en tres dimensiones que utiliza. «Ofrece la posibilidad de que varios hermanos, unos videntes y otros invidentes, puedan compartir el juego», asegura Paco Vázquez, uno de los creadores. Hasta ahora, dice, los juegos para ciegos en 2-D «provocaban que estos jugadores se encerraran en sus fantasías». «Hay situaciones en las que tienes que elegir un sonido y si te guías por la vista te equivocas», indica Vázquez.