¿La novena boda de Liz Taylor?

La Voz

SOCIEDAD

DOMENECH CASTELLÓ

15 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

AA sus 74 años, la actriz británica Elizabeth Taylor, toda una leyenda viva de Hollywood, se ha vuelto a enamorar y planea casarse por novena vez. Según el diario Sunday Express, Taylor, que contrajo matrimonio dos veces con el actor galés Richard Burton (1925-1984), vive una historia de amor con el fotógrafo de origen iraní Firooz Zahedi, de 57 años, quien podría convertirse en el nuevo marido de la actriz. Según amigos de la pareja consultados por el diario, Taylor y Zahedi se conocen desde hace tiempo y él ha sido un gran apoyo para la estrella cinematográfica, que ha sufrido problemas de artritis y una afección cardíaca. Uno de esos amigos, la actriz Debbie Reynolds, comentó que Liz está pensando en casarse diez años después de divorciarse de su último marido, el camionero Larry Fortensky. Además, el propio Zahedi, conocido por sus retratos de famosos, «no está asustado por ser el (esposo) número ocho», agregó Reynolds. Una portavoz de la actriz confirmó su amistad con el fotógrafo, pero rehusó «hacer comentarios sobre relaciones personales». | p. a. Abramóvich, en crisis El multimillonario ruso Roman Abramóvich, dueño del club de fútbol Chelsea de Londres, afronta una crisis matrimonial que puede desembocar en el divorcio más caro de la historia. La esposa del magnate, Irina, de 39 años, ha contactado con un importante bufete de abogados especializados en casos de divorcio, en respuesta a la estrecha relación que mantiene su marido con la joven belleza rusa Daria Zhukova, de 23 años. Abramóvich, de 40 años y con una fortuna personal de unos 16.280 millones de euros, intentó la semana pasada obtener una orden judicial del Tribunal Superior de Londres para impedir que el diario News of the world divulgara la crisis en la que está inmerso su matrimonio, aunque no tuvo éxito. Irina, madre de cinco hijos, se ha puesto en contacto con el bufete Sears Tooth, uno de los más importantes del Reino Unido y que se ha encargado de sonoros casos de divorcio como el que protagonizaron hace unos años los actores Sadie Frost y Jude Law. «Se trata de algo muy difícil de comprender. Hay tanto dinero que gastar: compañías, yates, casas, coches...», dijo una fuente cercana al caso, que precisó que el multimillonario se arriesga a perder hasta la mitad de su fortuna. «Esto podría ser la batalla de divorcio que supere a todas las batallas de divorcio». | p. a. Agatha Christie desapareció por culpa de una amnesia Hay una pregunta que la policía y los admiradores de Agatha Christie han intentado contestar durante los últimos ochenta años: ¿cuál fue la causa de la extraña desaparición de la reina del crimen durante once días en 1926? El médico y escritor británico Andrew Norman, que acaba de publicar una biografía sobre la autora inglesa, ha investigado el caso y cree haber resuelto el misterio. Norman ha llegado a la conclusión de que Christie, creadora de personajes tan conocidos como Hércules Poirot y Miss Marple, sufrió un padecimiento amnésico denominado «estado de fuga». Christie desapareció el 3 de diciembre de 1926, cuando disfrutaba del éxito de su sexta novela, El asesinato de Roger Ackroyd. Alrededor de las 20.45 horas, Christie salió en coche de su casa en Styles (oeste de Londres), tras darle un beso a su hija, Rosalind. Su automóvil fue encontrado después, abandonado en una cantera cerca de Guilford, al sur de la capital británica, pero sin rastro de la novelista. La inexplicable desaparición causó profunda inquietud en Inglaterra. Unos creían que había muerto y otros hablaron de un posible asesinato cometido por el infiel marido de la escritora, Archie Christie. Hasta el célebre novelista Arthur Conan Doyle (1859-1930), padre de Sherlock Holmes, intentó ayudar en las pesquisas. Tras once días sin conocerse su paradero, Agatha Christie fue encontrada en un hotel de lujo de Harrogate (norte de Inglaterra), sola y haciéndose llamar Teresa Neele. Andrew Norman cree que la escritora sufrió el citado estado de fuga, un raro trance amnésico generado por un trauma o una depresión. Norman opina que la autora «se hallaba en una situación suicida», pues «su estado mental era débil». La desaparición inspiró la película Agatha (1979), en la que Vanessa Redgrave encarnaba a la escritora, y Timothy Dalton, a su marido. | pedro alonso