La foto real era un montaje

Alba Díaz-Pachín

SOCIEDAD

CASA REAL

23 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?n el mundo de la fotografía, ya no hay nada imposible. Ya sabíamos que las imágenes de las modelos y actrices con cutis perfectos no son más que el resultado de varias capas de cosmética y otras tantas de pintura digital. La Casa Real española ha dado estas Navidades un paso más en el mundo del retoque al reunir virtualmente a una numerosa familia a la que, circunstancias de la vida, no pudo juntar en la realidad. Los Reyes tenían este año el deseo de hacer la foto de su felicitación navideña rodeados en paz y armonía por sus siete nietos, incluida la recién llegada Leonor , igual que habían hecho el año pasado, cuando todavía eran abuelos de cinco niños. Pero la agenda de unos y otros hizo imposible el encuentro, según explicó ayer la Casa del Rey. Así que para no romper lo que ya se ha convertido en tradición, han resuelto la papeleta recurriendo al fotomontaje, esa técnica tan denostada por muchos de hacer existir lo que no fue. Y ahí la tienen, la imagen de una familia que nunca se reunió para esa foto, aunque sí lo haya hecho para otras muchas. Ante la evidencia, la Casa Real admitió ayer que la felicitación navideña institucional es «un montaje fotográfico», pero dice que no hay engaño, porque en ningún momento se asegura que eso sea una fotografía real. La Zarzuela también indicó que el haber recurrido a esta técnica «no disminuye el cariño de los Reyes» hacia todos aquellos que reciban su entrañable postal. La imagen está colgada desde el jueves por la tarde en la página web de la Casa Real junto a las felicitaciones de los Príncipes de Asturias , los duques de Lugo y los duques de Palma con sus hijos. Cuando se observa por primera vez la felicitación de los Reyes se aprecia que hay muchas cosas que no encajan, pero la que más hace sospechar es Irene , la hija pequeña de los duques de Palma, sentada como un muñeco en brazos de su hermano mayor. En la postal de sus padres se ve a la niña, en la misma pose y con la misma cara, sentada en brazos de la infanta Cristina . Recortada y con un trozo del vestido reconstruido para eliminar la mano de su madre, la niña pasa de regazo a regazo y todos tan contentos. Una vez descubierto el truco, la imagen de los Reyes se convierte en un divertido pasatiempo para intentar averiguar lo que es real y lo que no. Una vez analizada, se puede afirmar que lo único verdadero es el sofá y el resto del decorado. Sobre la Reina , hay voces discrepantes, pero lo que sí es seguro es que el Rey no estaba en la imagen, aunque por sus ropas se ve que los dos fueron retratados el mismo día: el de la llegada a palacio de Leonor. La Infanta júnior no estaba en brazos de su abuela y los hijos de las dos infantas fueron recortados de otras fotos tomadas por separado en algún momento del año. No hay que dudar de que el pobre empleado real al que le encargaron el trabajito puso todo su empeño en la tarea, a pesar de la ausencia de brazo de Victoria Federica, pero no me gustaría estar en su pellejo.