La Reina Madre muere mes y medio después de perder a su hija Margarita

M. ALLENDE Corresponsal LONDRES

SOCIEDAD

ALASTAIR GRANT

Elizabeth Bowes-Lyon falleció mientras dormía a los 101 años y al lado de Isabel II Buckingham Palace anunció ayer por la tarde con un escueto comunicado el fallecimiento «mientras dormía» de la Reina Madre. Su avanzada edad, 101 años y casi ocho meses, y el deterioro de salud en las últimas semanas, habían hecho inminente un fatal desenlace.

30 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Con su muerte la sociedad británica cierra un periodo de su historia, nada menos que el siglo XX, protagonizado por la abdicación del rey Eduardo, la coronación de su hija Isabel II como soberana -de lo que en junio se cumplirán cincuenta años-, la caída del imperio, dos guerras mundiales y el deterioro en la imagen de su propia familia, los Windsor. Isabel Bowes-Lyon -nombre de soltera-, representó hasta el final de su vida el coraje y la vitalidad que animó a varias generaciones de británicos, gracias a una salud que sólo experimentó un profundo deterioro durante las pasadas navidades. En diciembre sufrió un resfriado del que no logró curarse, lo que se vio agravado por una infección de pecho. Por último la Reina Madre soportó un duro golpe el pasado 9 de febrero, cuando su hija la princesa Margarita moría a los 71 años de edad. «Esta mañana -indicaba el comunicado de Buckingham Palace- la enfermedad se agravó y se llamó a los médicos. A las 15.15 hora local (una hora más en España), la Reina Madre fallecía mientras dormía y en compañía de su hija, la Reina Isabel II». El féretro con los restos de la Reina Madre será conducido hoy por la mañana hasta la Capilla Real de Todos los Santos en Windsor. Buckigham Palace informó ayer que la soberana británica estaba «afectada y dolida» por el fallecimiento de su madre, y el príncipe Carlos, el miembro de la familia real más cercano a la Reina Madre, dijo ayer desde Klosters, en Suiza, donde se encontraba disfrutando de una vacaciones con sus hijos, que se sentía «devastado» por la muerte de su abuela. Nada más conocerse la noticia del fallecimiento todos los canales de la televisión británica interrumpieron su programación y ofrecieron reportajes sobre la larga y profusa vida de la Reina Madre. En poco tiempo Buckingham comenzó a recibir telegramas y muestras de pésame, como la llamada telefónica efectuada por los Reyes de España. Durante los últimos años, aunque la familia real pasó por tremendos escándalos y dificultades, la Reina Madre fue siempre el miembro de la familia Windsor más querido y respetado por el pueblo británico.