El médico de la clínica Icema de Madrid tiene cuatro denuncias por negligencia

La Voz

SOCIEDAD

Continúan las denuncias contra Gerardo Serderowicz, el médico que intervino de una liposucción a la mujer que falleció el pasado viernes en la clínica madrileña Icema. De momento, se han conocido cuatro denunciantes. La última que ha salido a la luz ha sido la presentada por María del Carmen Cerreduela Pisa, que reclama judicialmente 20 millones de pesetas (120.202 euros) por las secuelas irreversibles que le dejó este galeno cuando la operó de la nariz en 1991, informa Alejandro Posilio desde Madrid. Cerreduela, de 41 años, asegura que Serderowicz experimentó con ella y que, a raíz de la operación, ha caído en una depresión y que tiene «vergüenza de salir a la calle» por el destrozo que le causó. La mujer, que vivía en Valencia, tuvo que someterse a tres intervenciones y sigue con graves problemas faciales. En concreto, explica que a consecuencia de la actuación del médico carece de tabique nasal, tiene las orejas recortadas y un permanente dolor en un nervio de la cara. De acuerdo a la versión de Cerreduela, se negó a una cuarta operación propuesta por el médico para reforzar el tabique nasal con tejidos de la cadera. «De haberlo hecho me deja coja», declaró. Esta acusación se une a la condena que sufrió de un juzgado de lo penal de Madrid por una negligencia médica. El facultativo intervino en 1999 a una modelo de pasarela para realizarle un lifting (estiramiento de la piel) y le seccionó un nervio facial, que le produjo una desviación en la cara. Además, en 1997, otra paciente suya fue ingresada en la clínica Ruber de Madrid con convulsiones, después de el mismo colegiado le sometiera a una lipoescultura. Los abogados de la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (Avinesa), mantuvieron ayer contacto con tres afectados que estudian presentar una demanda contra el citado médico por su presunta responsabilidad en los daños que sufrieron en operaciones de pecho, pómulos y nariz. Mientras tanto, varias comunidades han puesto en marcha inspecciones y controles sanitarios en clínicas y centros de cirugía estética, mientras el Defensor del Pueblo ha anunciado una investigación sobre presuntas malas prácticas.