«The Audacity», una sátira sobre gurús tecnológicos de Silicon Valley

b. pallas REDACCIÓN / LA VOZ

PLATA O PLOMO

AMC+

AMC+ estrena este lunes los dos primeros episodios de la serie de Jonathan Glatzer, productor de «Succession» y «Better Call Saul»

13 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Lo que ocurre en Silicon Valley se queda en Silicon Valley. La serie de The Audacity llega para sacarlo a la luz y exponer algunas de las miserias humanas que los autores imaginan sobre aquel lugar que fue un día símbolo amable de progreso y descubrimiento. Los gurús tecnológicos, el lado oscuro de la inteligencia artificial y la minería de datos como grandes amenazas de este tiempo toman las tramas de esta sátira dramática sobre el mundo de los tech bros. Este lunes, la plataforma AMC+ estrena dos episodios de un total de ocho y con una segunda temporada ya en proceso. La ficción explora a través de mezquinos personajes todo lo que hay debajo de la burbuja tecnológica y del afán de «ganar dinero con precios hinchados para edulcorar una manzana podrida». El productor de series como Succession y Better Call Saul, Jonathan Glatzer, guionista también de algunos de sus episodios y ganador de un Emmy, respalda aquí una historia que en su arranque guarda parecido con las tramas que retrataban a la familia de Logan Roy. Se adentra en un hábitat cerrado, inalcanzable para la mayoría, donde los millones, el prestigio y el poder son los valores primordiales. Aquí la información confidencial y los algoritmos que rastrean la huella de cada persona que pulsa la tecla de «aceptar» marcan la diferencia entre triunfar o perderlo todo.

El primer personaje al que hay que conocer es a Duncan Park (interpretado por Billy Magnussen), un esperpéntico CEO de Silicon Valley cuya empresa, Hypergnosis, se especializa en minería de datos. Es un genio, «o un co-genio», y su enorme ambición es proporcional a su inmadurez, su inseguridad y su falta de escrúpulos. La suya es una caricatura que suena creíble y familiar en sus excesos. JoAnne (Sarah Goldberg) es su terapeuta, alguien que también busca su sitio, y los dos forman en el arranque un binomio prometedor.

Algunas de las cosas que ocurren en la ficción coinciden en el tiempo con muchas de las noticias de actualidad, como el uso de la tecnología por parte de los menores y los peligros de la inteligencia artificial. «Los traficantes de armas no dan minas a sus hijos», afirma una adolescente a la que sus padres mantienen apartada de los teléfonos inteligentes que ellos mismos ayudan a configurar.

Los autores de los guiones no podían haber previsto que el estreno de la serie coincidiría en el tiempo con el enfrentamiento real del Gobierno de Estados Unidos con la empresa Anthropic después de que esta pusiera límites al uso de la inteligencia artificial para aspectos como el espionaje y el uso militar. Y, sin embargo, eso está ahí cuando el CEO de Hypergnosis brinda «ayuda para ganar la próxima guerra» con un trabajo pulcro y sencillo: unos recolectan los datos, otros aprietan el gatillo.

Tampoco se detienen, estos pioneros, en las normas ni en la legislación europea de protección de datos que resguarda a sus ciudadanos. «Esto es América, tenemos nuestras propias reglas», exclaman.

Zach Galifianakis, Lucy Punch, Simon Helberg (Wolowitz en Big Bang Theory) forman parte del elenco de una ficción que invita a pensar en las zonas oscuras de la tecnología no con pesimismo, sino con humor preventivo.