«No sabéis quién soy», un atípico drama judicial y romántico

Iker Cortés MADRID / COLPISA

PLATA O PLOMO

Sarmad Masud dirige esta ficción de cuatro capítulos que se estrenó el pasado año en la BBC y ahora da el salto a Netflix

29 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

No sabéis quién soy pide al espectador que suspenda su incredulidad durante buena parte de los cuatro capítulos en los que estructura su propuesta. La serie, que a finales del pasado año se estrenaba en la BBC con notable éxito y acaba de llegar a Netflix, nos sitúa directamente en la recta final de un juicio. Un proceso en el que se acusa a Hero -el nombre no parece casual- de haber asesinado a Jamil (Roger Nsengiyumva), un camello de cierto nivel al que dice conocer solo de vista.

Todas las pruebas alrededor del caso apuntan a que nuestro protagonista, que lleva una cómoda vida como vendedor de vehículos en un concesionario, es culpable. ¿Cómo, si no, iba a guardar la pistola del crimen? ¿Por qué hay sangre de la víctima debajo de sus uñas? ¿Qué hacían restos de su pelo en el coche de Jamil? ¿Por qué tenía un billete solo de ida a París? Para la Fiscalía, todas estas cuestiones apuntan directamente a Hero, aunque haya sido incapaz de dar con el móvil.

Pero, ¿por qué razón el espectador debe asumir que hay un poso de inverosimilitud en la historia para adentrarse en ella? Hero, al que da vida un contundente Samuel Adewunmi -no en vano, el actor fue nominado al Bafta a mejor actor protagonista por este papel que borda-, acaba de despedir a la abogada que llevaba su caso. Quiere contar toda la verdad, así que se defenderá a sí mismo, tratando de dar la vuelta a todas las pruebas que hay en su contra. Lo que sigue en las casi cuatro horas que dura el relato es el alegato final del protagonista. Un alegato que, y esto es parte de lo inverosímil, comienza desgranando la historia de amor que le une con Kyra (Sophie Wilde), una empedernida lectora que inicialmente se muestra reacia a cualquier tipo de relación pero que, finalmente, parece enamorarse de Hero.

Imaginen que en un juicio en el que se les juzga por asesinato, les da por ponerse románticos y contar cómo conocieron a su media naranja en el autobús y cómo acabaron conquistándola... Pues eso. Pronto, sin embargo, la felicidad se les escapará de entre los dedos. Un buen día, Kyra desaparece sin dar explicación alguna. Hero decide arriesgarlo todo para tratar de encontrarla y salvarla de los bajos fondos de Londres. Al hacerlo, no solo pondrá en peligro su vida, sino también las de su hermana Bless (Bukky Bakray), su madre Adebi (Yetunde Oduwole) y su mejor amigo Curt (Tuwaine Barrett).

Discreta y efectiva

Visualmente discreta, aunque efectiva, No sabéis quién soy está basada en el debut literario y homónimo de Imran Mahmood, un abogado británico-paquistaní que se inspiró en su entorno profesional y en sus propios clientes para escribir esta novela acerca de un juicio que, eso sí, nunca existió. Detrás de la propuesta se encuentra Sarmad Masud, cineasta británico de origen paquistaní, cuya My Pure Land fue nominada por la Academia de Cine de Reino Unido para competir en los Oscar en la categoría de mejor película en lengua extranjera, si bien no pasó el corte; mientras que Tom Edge, responsable del libreto del biopic de Judy Garland y de series como Lovesick o Vigil, se ha encargado de un guion que gusta más por lo que no cuenta pero deja entrever -la falta de oportunidades, la lucha de clases, los bajos fondos, la prostitución, los actos y sus consecuencias, el racismo o la familia...-, que por la trama que desarrolla, llena de giros rocambolescos, y cuyo desenlace resulta tan efectista como pobre y sin sentido.

Lo mejor, sin duda, las interpretaciones de Adewunmi, Bakray, Nsengiyumva y Wilde, muy por encima de lo que esta mezcla de drama judicial y romántico puede ofrecer. Una pena, la verdad.