De narco gallego a padre discapacitado, el imparable ascenso de Enric Auquer

El actor interpreta en «Vida perfecta» de Leticia Dolera a un jardinero y futuro padre


Madrid / EFE

Lleva una década actuando pero 2019 ha sido su año y está en todas las quinielas de premios de la temporada. Enric Auquer es el joven narco gallego de Quien a hierro mata y este viernes se estrena en la serie Vida perfecta de Leticia Dolera como jardinero y futuro padre con discapacidad intelectual. Dos personajes en las antípodas que desvelan de lo que es capaz este actor ampurdanés (Verges, Gerona, 1988) que encontró en los escenarios un clavo al que agarrarse tras «una adolescencia complicada» que incluyó fracaso escolar, un diagnóstico de TDAH y dislexia, según ha contado en una entrevista con Efe.

Tenía 20 años cuando su madre, bailarina profesional, le animó para que se apuntara a una escuela de teatro en Barcelona. «Fue la primera vez que sentí que se me daba bien algo», afirma. Debutó en el 2009 Dieta mediterránea de Joaquín Oristrell y desde entonces ha acumulado experiencia en el teatro y la televisión catalana.

-El 2019 le ha puesto en el mapa. ¿Cómo ha sucedido?

-Hace dos años, estábamos en el María Guerrero con Lluis Pasqual y la obra In memoriam. Vino Arancha Vélez, directora de cásting de la película de Paco Plaza y de esta serie y me dijo que tenía una prueba para mí.

-¿Le salió bien la prueba?

-Hay un momento en la carrera de un actor en que te sientes preparado. Yo tengo una hija y cuando fui padre me cambió todo, me volví mejor actor, me hice un hombre de repente y perdí miedos un poco infantiles que no me dejaban gozar del todo del trabajo.

-¿Miedo a qué?

-Al juicio externo, preocupaciones que te ocupan mucha energía y que de repente desaparecen porque tienes otras. También hay algo de no estar por debajo de tu padre... el caso es que me empoderé muchísimo y salió algo muy bonito de sentirme muy seguro en el escenario.

-¿Siempre quiso ser actor?

-He sido muy payaso toda la vida. Antes, con los teléfonos analógicos, si marcabas el 020 y colgabas, volvía a sonar, no sé por qué, pero yo me montaba historias delante de mi madre y luego colgaba y le decía: «Mamá, tenemos que ir al hospital, la abuela se ha caído» o cosas por el estilo. O me vestía de princesa. Me gustaba mucho travestirme y perseguir a las amigas de mi hermana.

-¿Y de ahí al salto profesional?

-Tuve una adolescencia un poco complicada y un día mi madre me cogió y me apuntó a una escuela teatro. Fue la primera vez que sentí que se me daba bien algo. Yo era disléxico, con TDAH diagnosticado, fracaso escolar... en el colegio me sentía como un retrasado todo el tiempo y allí, en el escenario, me sentía aceptado, seguía el ritmo. Me sanó muchísimo la interpretación.

-¿Es cierto que iba para torero?

-(Ríe) Es una anécdota que se hizo grande. De pequeño, tenía 10 u 11 años, en una fiesta de una amiga su padre montó un encierro con vaquillas. Yo dije que quería torear y se me dio súper bien. El señor que había traído las vacas le dijo a mi padre que había visto torear a muchos niños y que yo estaba hecho para eso. Le propuso que me fuera con él, pero vi a ese señor bajito, gordo, con una verruga en la cara y su camión de vacas y dije que ni de coña.

-Su personaje en «Vida perfecta» es Gari, un jardinero con discapacidad intelectual. ¿Cómo se preparó el papel?

-Tenía un amigo en mi pueblo, Josep Cots, un tío muy dinámico y con diversidad funcional. Era periodista, poeta, entrenaba a niños futbolistas y le encantaba hacer masajes. Nadie se dejaba pero a mí me gustaba mucho. Gari está muy inspirado en él.

-Su interpretación es muy natural. ¿Cómo lo ha hecho?

-Preguntando mucho a personas con diversidad funcional: cómo viven el sexo, qué relación tienen con sus padres, a qué aspiran, si quieren vivir solos, qué les mueve, qué les gusta leer, a qué tienen miedo, si miran porno, si se emborrachan... También me di cuenta de que a menudo estas personas tienen una escucha muy activa y sin filtro, reciben todo de forma muy abierta y eso les sitúa en un lugar vulnerable. Para mí era algo casi sensorial, se abría un canal que te dejaba todo a flor de piel. A eso le sumas la parte técnica, el trabajo físico.

-¿Qué opina de cómo se aborda el tema de la discapacidad en la serie?

-Leticia tiene un primo y uno de sus mejores amigos con diversidad funcional, ha convivido con ello toda su vida. Para mi Gari es el personaje casi más cuerdo de la serie, un tipo que se enfrenta a unos problemas con los que yo empatizo absolutamente. Su conflicto es el miedo al cambio, asumir la responsabilidad de ser padre y es algo que yo he vivido igual, con toda mi discapacidad que también tengo. Al final todos somos discapacitados, sobre todo emocionalmente. Hay algo que nos falta mucho a los humanos que es encontrar nuestros límites respecto a los demás y Gari es algo que tiene muy claro, es alguien de quien se puede aprender mucho. 

La esperada «Vida perfecta» de Leticia Dolera

M. Pérez
Tráiler de «Vida perfecta»

La serie, de ocho capítulos de 25 minutos de duración, narra la vida de tres mujeres en plena crisis existencial

La esperada serie de Leticia Dolera, Vida perfecta, aterriza en Movistar avalada por el éxito internacional logrado en la última edición de Canneseries. Allí fue distinguida como la mejor serie y las tres protagonistas, la propia Leticia Dolera (creadora, directora y también guionista), la gallega Celia Freijeiro y Aixa Villagrán, lograron el premio especial de Interpretación, creado para la ocasión.

Vida Perfecta, que en un comienzo iba a titularse Déjate llevar narra las vivencias de tres mujeres que han superado la treintena y se encuentra en plena crisis existencial. Sus vidas, o lo que ellas pensaban que harían al tener esa edad, se tambalean y tienen que reinventarse. María, Cristina y Esther se dan cuenta de que su vida nada tiene que ver con las expectativas que ellas tenían y tendrán que enfrentarse a ello.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Tags
Comentarios

De narco gallego a padre discapacitado, el imparable ascenso de Enric Auquer