Todo lo que se sabe de la última temporada de «Juego de Tronos»

¿Listo para la batalla final? Fechas, duración de cada capítulo, dónde verlos y jugosos detalles filtrados por sus directores


Juego de Tronos se acaba, pero ¿cómo se acaba? Primero, un repaso básico y muy rápido de lo que todo el mundo sabe ya: la temporada final, que es la octava, se estrenará la madrugada del 14 al 15 de abril, simultáneamente en Estados Unidos y en España. Se podrá ver tanto en HBO como en Movistar Series y se emitirá un capítulo por semana. En total, serán seis episodios. El primero tendrá una duración de 54 minutos; el segundo, que se televisará el 21 de abril, de 58. Los cuatro restantes se alargarán hasta los 80 minutos cada uno (una hora y 20 minutos), como si de cuatro películas se tratasen.

Y ahora, detalles que a pesar del muro antispoilers sin precedentes que HBO ha levantado explícitamente para la ocasión -derribo de drones curisosos mediante pistolas, difusión de escenas falsas para despistar, guiones solo en formato electrónico y visionados muy limitados- han ido filtrándose poco a poco desde el equipo de producción y dirección.

El enfrentamiento con los Caminantes

Los responsables de Juego de Tronos han avanzado que las escenas de esta temporada son de las más espectaculares y complejas que se hayan grabado nunca para la televisión. El enfrentamiento entre los protagonistas y los Caminantes Blancos tardó varias semanas en rodarse; de todos esos días, 55 se destinaron a tomas al aire libre (y nocturnas). Para un solo combate. Pero qué combate.

Este episodio ha sido dirigido por Miguel Sapochnik, veterano de la casa y responsable de, entre otros capítulos, La batalla de los bastardos y Casa Austera. Se esperan, por tanto, curvas. Peter Dinklage, actor que da vida a Tyrion Lannister, comentó en la revista Entertainment Weekly que, al lado de la disputa final que se verá esta temporada, aquel capítulo épico de la sexta temporada -los dos bastardos cara a cara, 25 días de rodaje, más de 500 extras y 70 caballos- parecerá «un pequeño parque de atracciones». Es más, si Juego de Tronos ha tardado tanto en regresar a la pequeña pantalla no ha sido por falta de ideas para su solución ni tampoco porque Kit Harington (Jon Snow) y Rose Leslie (Ygritte) decidiesen casarse en pleno verano del 2018; la demora se debió a que las cosas grandes requieren de esfuerzos mayúsculos. De efectos muy especiales. Y de mucho tiempo para conseguir la calidad que se aprecia en la serie. 

Matrimonios de conveniencia

O, lo que es lo mismo, las nuevas alianzas. Hacerse con el trono requerirá no solo fuerza, sino también -y sobre todo- agudeza. Con todos los encuentros que propició la temporada 7 -Jon y Daenerys, Daenerys y Cersei, Daenerys y Jaime, Arya y Sansa, y los hermanos Clegane-, enfocada a dejar las fichas del juego bien colocadas en el tablero, es de suponer que a la hora de dejar de lado las diferencias mundanas y enfrentarse a los muertos vayan a surgir frescos e inesperados pactos. Por las imágenes que han trascendido hasta ahora, se sabe que Sansa ofrecerá Invernalia a la Madre de los Dragones y también que Jaime, que aparece en el tráiler con una armadura Stark, estará con los del Norte. «Se trata de que todos estos personajes dispares se unan para enfrentarse a un enemigo común, lidien con su propio pasado y definan a la persona que quieren ser al encarar una muerte segura», señaló el productor co-ejecutivo Bryan Cogman.

Arranque en Invernalia

La historia de Juego de Tronos se retomará en tierras norteñas en un claro guiño al piloto de la serie: a Invernalia llegará por fin Daenerys acompañada de su ejército y su sobrino Jon Snow -ajenos ellos aún al parentesco que los une- tal y como llegó el rey Robert Baratheon con su comitiva a territorio Stark en el primer capítulo de la primera temporada. Seguirá un encuentro, entre emocionante y tenso, de los personajes, algunos de los cuales no se han visto en su vida. En esta idea de «reinicio» también ha incidido David Nutter, otro de los directores de cabecera de la ficción -a él debemos momentazos como el paseo de la vergüenza de Cersei o la Boda Roja- y responsable de este primer capítulo que se veremos el lunes 15. «Nunca había dirigido el primer episodio de ninguna temporada antes de la octava, pero creo que es importante causar revuelo. Tienes que hacer borrón y cuenta nueva, volver a poner a todo el mundo en su sitio y llevarlos al punto siguiente. Pero también tienes que entretener, que es lo más importante. Agarraos a vuestros asientos porque va a ser especial», comentó en un Reddit

Los escenarios de Invernalia, donde supuestamente se desarrollará la batalla contra los Caminantes Blancos, han sido, además, significativamente ampliados: se añadió un imponente exterior, un patio más grande y más habitaciones. El suelo estará cubierto de nieve y sangre, y el aire, de humo de las hogueras. Todo este esfuerzo refleja, sobre todo, cómo cada detalle ha sido intensificado para no tener que mejorarlo luego digitalmente: escenas que antes tardaban en grabarse un día han necesitado para esta temporada varias jornadas de rodaje. 

¿Viajes en el tiempo?

Sabe el espectador fiel a todas las temporadas que Bran puede influir en el pasado, aunque de momento no tenga la capacidad de hacerlo del todo controlada. ¿Conseguirá pulirla en esta última etapa? ¿Volverá a cambiar -esta vez con más atino que cuando la lió parda con Hodor- el presente alterando el pasando, interviniendo en el espacio y en el tiempo? David Nutter ha descartado que algo así vaya a suceder en los episodios que él ha dirigido, pero ¿y en el resto? «En mis episodios no va a haber viajes en el tiempo. Es la única pista que puedo darte», contestó a una pregunta en el mismo Reddit. ¿Es demasiado explícito ese «en mis episodios no va a haber»?

El final no será decepcionante

Al menos eso aseguran los productores ejecutivos de Juego de Tronos, David Benioff y D. B. Weiss, quienes se han reservado el honor de ponerse a los mandos del episodio final. Sobre él han adelantado que será tan dramático como satisfactorio -qué van a decir ellos-. Sophie Turner, actriz que interpreta a Sansa, reveló, sin embargo, que el final dividirá a los telespectadores: «Habrá quién se desilusione y habrá seguidores que se quedarán fascinados». El escritor George R. R. Martin, creador del universo de Canción de hielo y fuego, fue más rotundo con respecto al desenlace de la saga: «Será agridulce». Reflexionó sobre el tema ya en la feria del libro de Guadalajara del 2016: «No sé si, como escritor, realmente creo en un final feliz convencional, de cliché, donde todo se resuelve y el bueno gana y el malo pierde. Muy raramente vemos eso en la vida real y, personalmente, no considero que eso satisfaga emocionalmente tanto como lo que yo llamo el final agridulce».

Los actores recibieron los libretos de este último empujón vía email, herméticamente protegidos, y todos menos Kit Harington se apresuraron a devorarlo en cuando el texto entró en sus bandejas de entrada. Sophie Turner (Sansa) tuvo que salir a caminar durante horas para asimilarlo -«Fue abrumador»- y por primera vez Peter Dinklage (Tyrion) rompió su costumbre de comprobar de inmediato si su personaje sobrevivía -«No salté enseguida al final»-. Jon Snow, sin embargo, se contuvo. Llegó a la reunión con sus compañeros virgen de conocimiento. Es comprensible. Tal es la presión que hay quién no se fía ni de sí mismo. «Hay momentos en los que no confías ni en ti mismo para tener esto en tu cabeza», reconoció Joe Dempsie (Gendry) ante un periodista de EW. «Estás en posesión de algo que millones de personas quieren saber. Es un sentimiento extraño. Y entre ahora y cuando se emita, estaré borracho en algún momento».

En la primera lectura colectiva del guion, Harington lloró. Lo hizo hasta en dos ocasiones. La segunda, cuando llegó a la última página del episodio seis, recoge Entertainment Weekly. En todas las anteriores entregas, al final de los diálogos y las indicaciones técnicas, el texto siempre se despedía con un «Fin de la temporada 1» o «Fin de la temporada 2».

«Esta vez decía 'Fin del juego de tronos'».

El infierno de Emilia Clarke durante el rodaje de «Juego de Tronos»: «No recordaba ni mi propio nombre»

La Voz

La actriz que interpreta a Daenerys Targaryen sufrió dos aneurismas y tenía que tomar morfina para enfrentarse a los medios de comunicación. Los médicos le dijeron que sus oportunidades de vivir eran «precarias»

Lo había mantenido en el más estricto silencio hasta ahora. Superada una etapa que se ha prolongado casi diez años en el tiempo, Emilia Clarke, ya independizada del universo de Juego de Tronos, que acaba de rodar su octava y última temporada, revela lo empedrado que ha sido el camino: durante todo este tiempo llegó a sufrir dos aneurismas, el primero de ellos al terminar el rodaje de la primera entrega de la serie, con solo 24 años.

La actriz que da vida a Daenerys, que ahora tiene 32, se confesó este jueves en la revista New Yorker, donde habla del estrés que ha padecido ante la exposición pública que le supuso encarnar a su personaje y de cómo tuvo que buscar ayuda profesional para canalizarlo. Estaba en Londres cuando sintió como si «una banda elástica» estuviera estrujándole el cerebro y pidió un descanso. «Alcancé el lavabo, me caí de rodillas y empecé a vomitar de manera violenta y voluminosa mientras el dolor se volvía peor», relata la intérprete, que supo entonces que su «cerebro estaba dañado».

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