La Real Academia Española critica que la nueva selectividad reduzca los contenidos de lengua y literatura

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Exámenes de selectividad en Vigo en verano del 2022
Exámenes de selectividad en Vigo en verano del 2022 M.Moralejo

Reclama que la propuesta definitiva se acuerdo con los docentes, con los coordinadores de las pruebas y con las academias. La Real Academia Galega analizará el texto del Ministerio de Educación en su próximo plenario

18 nov 2022 . Actualizado a las 18:32 h.

Hace algo más de un mes que el Ministerio de Educación dio a conocer su propuesta para un nuevo modelo de prueba de acceso a la universidad y para su implantación gradual. A raíz de esa presentación, un grupo de coordinadores de las pruebas de selectividad de varias comunidades autónomas se dirigió a la Real Academia Española (RAE) para trasladarle su malestar con ese nuevo modelo. Ese documento fue analizado este viernes por el pleno de la RAE, que emitió posteriormente un comunicado para mostrar su acuerdo con muchas de las críticas de los coordinadores. 

En primer lugar, la institución que dirige Santiago Muñoz Machado critica que la nueva selectividad reduce considerablemente los contenidos de lengua y literatura que deben dominar los estudiantes. Según el planteamiento propuesto para la futura prueba de acceso, los estudiantes deben contestar a 25 preguntas de tipo test, y no podrán sobrepasar las 150 palabras en cada uno de los textos que redacten. Esto, a juicio de los miembros que integran el pleno de la Real Academia, lleva a que se pierda «el lugar preponderante que hasta hace poco tenían la reflexión y la argumentación lingüística, la capacidad para compendiar y ordenar discursos, así como la interpretación, la valoración y el análisis de los textos literarios». 

Otro de los aspectos que a la RAE no le gusta de la propuesta del Ministerio de Educación es que evalúa conjuntamente competencias de múltiples materias: Lengua, Literatura, Historia y Filosofía, además de la lengua extranjera elegida y de la lengua cooficial en las comunidades autónomas que la poseen, como ocurre en Galicia. 

Por otra parte, el texto del ministerio -argumenta la Academia- insiste en la importancia de enseñar y evaluar de modo competencial, pero «no aclara cuáles son exactamente las competencias que se suponen esenciales», ni tampoco explica por qué esa adquisición de competencias habría de oponerse al conocimiento de los contenidos que hasta ahora se consideraban imprescindibles. «Llama la atención que pase por alto el hecho de que las capacidades argumentativa y crítica no pueden ser adquiridas en ninguna materia sin el conocimiento profundo de los contenidos a los que hayan de aplicarse», expone la RAE en su comunicado. 

A todo ello se suma, apunta la institución académica, que el documento ha sido elaborado sin contar con la opinión de los profesores de bachillerato, encargados de la formación de los alumnos para esas pruebas, ni tampoco con la de los coordinadores de los exámenes de acceso a la universidad. 

La Real Academia entiende que no puede desentenderse de la forma en la que se enseñan la lengua y la literatura españolas, pese a que ese cometido no aparezca expresamente recogido en sus estatutos. Las directrices sobre los conocimientos y las capacidades que se deben enseñar y evaluar en esas materias deben ser establecidas, a juicio de la RAE, después de consultar a profesionales con experiencia docente tanto en secundaria como en bachillerato y en la universidad. También debería tenerse en cuenta, argumenta, la opinión de las academias que existen en España y de las autoridades educativas de las comunidades autónomas. 

En conclusión, el pleno de la Real Academia Española considera que la propuesta ministerial debería ser aceptada como un borrador provisional que pueda ser modulado y enriquecido con las aportaciones de todos aquellos agentes. «Lamentaríamos mucho que el texto final no se diferenciara demasiado de esta propuesta inicial», concluye la institución.

La Real Academia Galega analizará el texto en el próximo plenario

La propuesta del ministerio sobre los futuros exámenes de acceso a la universidad acaba de ser recibida también en la sede de la Real Academia Galega (RAG), cuyos miembros analizarán el texto en la próxima reunión de su plenario. Será entonces cuando la institución consensúe un pronunciamiento sobre el tratamiento de las lenguas, en este caso del gallego, en ese proyecto que maneja el ministerio. «A Real Academia Galega está seguindo con atención o debate arredor da avaliación das linguas na proposta do novo modelo de proba de acceso á universidade. A institución sempre defende o status da lingua e da literatura galegas no sistema educativo e en particular nas probas de acceso ao sistema universitario. Nestes momentos está a estudar polo miúdo a proposta do Ministerio de Educación, en contacto co profesorado de secundaria e concretamente co persoal docente encargado da materia de Lingua e Literatura Galega nas probas de acceso á universidade», apunta la entidad.

El presidente de la RAG, Víctor Freixanes, quiso este viernes ser muy cauto a la hora de valorar ese texto hasta que se produzca esa reunión en la que se fije una postura oficial. No obstante, a nivel personal dijo coincidir con buena parte de la argumentación de la Real Academia Española. «A lingua galega queda convertida nunha lingua de segunda división, cando as linguas cooficiais deben ter un tratamento en pé de igualdade», opina Freixanes. 

Para el presidente de la RAG, en una cuestión de estas características el ministerio debería escuchar a todas las partes, incluidas las comunidades con idioma propio. «Teño a esperanza de que isto se reconsidere», concluyó.

Alumna en un examen de selectividad del pasado junio

Responsables de la selectividad alertan de la mala redacción de los alumnos ante la prueba del 2023

Sara Carreira

La maquinaria de la CIUG, la comisión interuniversitaria gallega que organiza y corrige la selectividad, ya está preparando las nuevas pruebas, que siguen el modelo de la pandemia. Hay algunos ajustes puntuales —como sucederá en el examen de Inglés— y algunas consideraciones importantes. Estas últimas las acabande hacer las dos responsables del grupo de trabajo de Lingua Castelá e Literatura, Rosa Pérez como directora y Ana Fernández Soneira, subdirectora: alertan a los profesores de bachillerato de la mala redacción de los alumnos. «Segue a ser practicamente unánime a preocupación polas dificultades de expresión» de muchos estudiantes, dicen en una circular de la pasada semana. En este documento se apunta que, en cambio, cuando los alumnos preparan el contenido, el resultado es mejor: «A expresión nos temas memorizados (os de literatura) contrasta coa empregada no comentario crítico ou no resumo, maioritariamente moi deficiente».

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