Aflora en A Ponte Ulla la escultura de una camelia de más de dos metros

Patricia Calveiro Iglesias
Patricia Calveiro SANTIAGO / LA VOZ

VEDRA

Sandra Alonso

El artista santiagués Cándido Pazos realizó la obra instalada en plena Vía de la Plata en bronce con maceta de granito

04 dic 2020 . Actualizado a las 13:08 h.

Vedra saca pecho por sus camelias. Lo viene haciendo desde hace un cuarto de siglo, con unas jornadas dedicadas a la planta de origen asiático que ya forma parte del patrimonio natural de la comarca del Ulla. Y, desde ahora, habrá un elemento más para poner en valor (durante los doce meses del año) esta relación tan enraizada. Se trata de una escultura de una camelia de más de dos metros de altura. Ayer mismo fue instalada la obra frente a la antigua rectoral, que sirve ahora como oficina de atención al peregrino. Se encuentra en un enclave privilegiado, en el entorno de la iglesia parroquial y a pocos metros del viejo puente, una zona de paso habitual tanto para los vecinos de la zona como para los miles de aventureros que cada año recorren el Camino de Santiago a través de la Vía de la Plata. La obra, encargada por el Concello, fue realizada por Cándido Pazos, y hoy será inaugurada oficialmente en un acto en el que está prevista la asistencia del Vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, entre otras autoridades. No podía tener otro autor, tratándose de un homenaje a la camelia. Él cuenta que ya desde pequeño sentía predilección por esta planta y hoy tiene una importante colección particular, es embajador de sus propiedades cosméticas y terapéuticas, además de haber participado «desde siempre en los concursos anuales» que se celebran en Vedra, destaca el escultor de 77 años, un hombre inquieto e involucrado siempre en ciento y un proyectos. El artista pasó parte del confinamiento metido en faena con este proyecto, que pudo hacer «con toda la calma y detalle, porque con la pandemia no me metieron prisa», comenta entre risas. ¿El resultado? Una pieza con maceta de granito, de la cual surge una camelia realizada en bronces. Sus raíces abrazan una gema preciosa y termina en una copa con flores de distintos colores y variedades. «En realidad son tres plantas en una, fruto de la fusión de las sabias», apunta Pazos. «Incluye una novedad, la policromía, y colaboré con Capa, el taller de fundición más importante de Europa, donde se realizaron las puertas de la Sagrada Familia y del Museo del Prado, entre otros muchos trabajos para importantes instituciones. Y yo llevo casi 30 años colaborando con ellos», continúa el compostelano, quien anuncia que pronto inaugurará una exposición privada en su finca dedicada a la reina de su jardín. Ella mostrará «una colección de mil bonsáis trenzados de camelia que en enero cumple 50 años». «Es un icono. Una escultura vegetal, modelada durante de medio siglo», cuenta el artista, que en su día dirigió una importante empresa de paisajismo y jardinería.

Llamamiento a filas 

El actor Francis Lorenzo y la presentadora Yolanda Vázquez, padrinos de honor de la Fundación Andrea, hicieron un llamamiento a filas virtual pidiendo apoyo para la entidad que se ocupa de niños con enfermedades crónicas, de larga duración o terminales. Tras ser cancelada por la pandemia la gala anual que cada año se celebraba en Santiago para recaudar fondos, los vídeos difundido por redes y WhtasApp anuncian la segunda campaña solidaria virtual. Consiste en unos cascabeles decorativos de color plata (Leroy Merlín Santiago donó más de mil unidades, traídas directamente desde Holanda) que se ofrecen por un donativo de 7 euros. Se pueden adquirir telefónicamente (en el 981 552 725 o 648 944 422) o presencialmente en Santiago, en la boutique Ebony, cuya propietaria (Victoria Chorén) colabora una vez más de manera desinteresada con la fundación. «Os necesitamos, Queremos que nos ayudéis a construir un bosque de sonrisas», apela ella en su vídeo. «Sé que es un año muy difícil para todos, pero más que nunca necesitamos de vuestra colaboración [...]. Con poco que aporte cada uno conseguiremos mucho para los niños y podrán volver a sonreír. Eso es lo que desea Andrea desde el cielo», dice Lorenzo refiriéndose a la pequeña santiaguesa que nació con un teratoma cervical y falleció a los 8 años, cuya madre (Charo Barca) pelea desde entonces por hacer esas largas hospitalizaciones más fáciles a otros menores y familias.