Las obras condicionan el retorno a las aulas en centros de Teo, Vedra y Arzúa

El CEIP A Maía iniciará las clases con la ampliación pendiente del comedor


santiago / la voz

En plena cuenta atrás para el arranque del nuevo curso para escolares del segundo ciclo de infantil y primaria, el alumnado de varios centros escolares del área metropolitana estrenará el año académico con cambios de distinto calado en sus colegios. En esta situación se encuentran el CEIP A Ramallosa (Teo), el centro escolar plurilingüe de Vedra y el CEIP de Arzúa.

En el primer caso, el colegio se ha beneficiado de importantes reformas que han permitido, entre otras mejoras, la renovación del tejado (el antiguo tenía elementos con amianto) y cambios para garantizar la eficiencia energética de unas instalaciones que datan del año 1970. Benxamín Salgado, director de este centro, ha confirmado que cuando mañana las puertas del CEIP A Ramallosa se abran para el inicio del curso el colegio estará a punto, ya que las obras de remodelación en el interior están terminadas, por lo que la jornada apenas variará respecto a años anteriores, más allá de las mejoras incorporadas al edificio, que al incidir en la eficiencia energética serán más perceptibles cuando bajen las temperaturas.

Otra de las novedades es la instalación de unas escaleras de emergencia, una vía de salida inexistente hasta ahora, pero que tardará unos días en estar operativa porque es necesario retirar parte de la estructura que apuntala las escaleras.

Para que todo este listo, el Concello de Teo ha echado un cable en lo que a la limpieza se refiere, ya que tras varios meses de obras la retirada de materiales y polvo acumulado hizo que fuese necesario contar con un servicio más exhaustivo de limpieza que el que realiza el personal que habitualmente se encarga de esta tarea. Mayte Argibay (PSOE), concejala de Educación, reconoció que dadas las características de la obra y el escaso tiempo que había entre la fecha oficial del fin de los trabajos, ayer lunes, y la del inicio del curso, mañana miércoles, el Concello se ofreció a contratar un servicio especial. Varias personas necesitaron más de una semana de trabajo para dejar el centro perfectamente preparado para el arranque de las clases y hoy está previsto que plantilla de esta empresa revise el centro para las tareas que puedan necesitar algún repaso.

Por su parte, el profesorado se encargó en los últimos días de la puesta a punto de las aulas, en las que hubo que recolocar buena parte del equipamiento para cuando mañana suene el timbre de entrada todo esté en su sitio. Benxamín Salgado resalta que así será, pero con molestias mínimas hasta que termine la faena en la parte más exterior.

Nuevo edificio

Una tarea similar también se está llevando a cabo en el colegio plurilingüe de Vedra, aunque en este caso el proyecto es de mayor calado, por cuanto implica la construcción de un edificio nuevo de dos plantas y ocho aulas (dos por curso) para el alumnado del ciclo de secundaria.

Las obras en el inmueble antiguo, según confirma el edil de Educación, Manuel Costa (PP), están prácticamente listas, por lo que el curso comenzará con normalidad. Entre los trabajos de los últimos días destaca el vallado de la nueva construcción para garantizar la seguridad en el recinto educativo. La construcción del aulario estará terminada a principios del 2020, por lo que durante el primer trimestre de clases, y posiblemente en parte del segundo, deberán convivir en el centro antiguo escolares de infantil, primaria y secundaria.

Los primeros ya estrenarán desde mañana los espacios habilitados de forma definitiva en una zona en el que están concentradas todas las aulas del segundo ciclo de infantil (alumnado de entre 3 y 6 años), que tendrá dos líneas (dos aulas por curso) para atender la demanda de plazas. El plan de mejora incluyó aseos adaptados a escolares de tan corta edad. Y hasta que abra el edificio de secundaria, sus estudiantes deberán seguir en el antiguo compartiendo instalaciones con el alumnado de primaria. Eso sí, José Viaño, director de este centro, resalta que todas las aulas estarán perfectamente equipadas con el material tecnológico previsto. Solamente alumnado de tres de ellas deberá recibir clase en un espacio más reducido de lo habitual, una situación «excepcional», explica Viaño, pero perfectamente comprensible y asumible, teniendo en cuenta la mejora que experimentará el colegio.

Las obras también condicionarán el retorno a las aulas en el colegio de Arzúa, cuya reforma está catalogada como una rehabilitación integral por parte de la Consellería de Educación. Al igual que ocurre con los otros dos colegios, el interior del centro estará listo, aunque las tareas en la parte exterior del centro arzuano necesitarán varias semanas más de trabajo.

Y en el colegio A Maía, de Bertamiráns (Ames) comenzarán las clases sin el nuevo comedor escolar, un proyecto promovido por el Concello, que prevé que abra sus puertas durante el curso. No podrá ser de forma inmediata porque se acaba de adjudicar la obra. Mientras no esté listo, el servicio de menús se mantendrá para todas las plazas reservadas para las futuras instalaciones, ya que zona de la biblioteca está habilitada para este fin, como ya ocurrió durante los últimos programas de conciliación.

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Las obras condicionan el retorno a las aulas en centros de Teo, Vedra y Arzúa