Vedra revive con éxito el milagro de Baco

La feria de la subzona coruñesa de Rías Baixas premió los mejores caldos y vació las botas gigantes

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Vedra disfruta de su Feira do Viño da Ulla Gran ambiente de catas, desgustación y pregón

«Esta é a terra prometida de todas as colleitas». Así definió la subzona vitivinícola Antonio Vázquez Turnes, el vecino de Vedra encargado de presentar cada año los actos conmemorativos de la Exaltación do Viño da Ulla, que ayer celebró su edición número veintiocho.

Bajo esta premisa, y pasada ya la una de la tarde, la parroquia de San Miguel de Sarandón consiguió revivir el milagro de transformar el agua en vino y alejar el mal tiempo del campo de la fiesta. Los vecinos del lugar también atribuyeron este éxito a su particular patrón, San Migueliño das Uvas, que ayer se ganó, por lo menos, una caja de vino de las diez bodegas amparadas presentes en la feria y también una buena tajada de las botas gigantes de blanco y tinto que, como manda la tradición, colgaban de los robustos carballos del recinto festivo.

La programación del día mantuvo el esquema de años anteriores, pero con sorpresas significativas. La primera fue que el pregonero anunció que su discurso sería breve, y cumplió sobradamente su palabra. José Antonio Blas Piñón, cantante de la orquesta París de Noia, agradeció que se acordasen de él para este menester y viajó en el tiempo para recordar sus primeras actuaciones en un escenario en el que momentos después fue nombrado miembro de la Orde dos Amigos e Amigas da Bota do Viño da Ulla. Su brevedad resultó especialmente agradecida porque utilizó la recta final de su intervención para cantar de forma improvisada, no sin antes reconocer que tras sus múltiples actuaciones «sempre levei un pouquiño da vosa hospitalidade e sempre bebendo o voso tesouro».

El pregonero no fue el único que se llevó para su casa el relatorio de obligaciones que deben cumplir los nuevos amigos y amigas (este año no hubo ninguna) de la bota del vino del Ulla. Previamente asumió este compromiso el presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, a quien no le resultará nada difícil promocionar los vinos de esta subzona, ya que esta es la única amparada por una denominación de origen vitivinícola de toda la provincia. Más complicado lo tendrá Alfonso Cabaleiro, gerente de Galicia Calidade, que también recibió la bota conmemorativa con el tradicional toque en el hombro, en este caso con un sarmiento.

Los nuevos amigos de la bota del Ulla demostraron con tino, natural o ensayado previamente, que beber por bota no es muy complicado, aunque más sencillo les resultó la visita previa a los diferentes puestos de las bodegas de la subzona, que mostraron sus caldos en sus propios puestos, acicalados para la ocasión.

Como cada año, en San Miguel de Sarandón convivieron en armonía los amigos de la bota gigante con los del catavinos, en una jornada que también tuvo sus anécdotas, como la de dos mujeres de nacionalidad mexicana que hace dos años protagonizaron la portada de La Voz y querían repetir, y el consejo más hilarante del día a una joven nada ducha en eso de abrir la billa: «Ten coidado e non tires o viño ao chan, que é mellor perder una perna».

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