Los molinos de Noaio, en Touro, recuperarán vida y alegría cuando estén rehabilitados
TOURO
En ocasiones los encantos de la comarca están ante los ojos pero resultan difíciles de ver. Este o aquel porque permanecen ocultos, en efecto, o se encuentran casi inaccesibles o al menos tenerlos a la vista implica una cierta incomodidad. Pero a veces es por el abandono en que se han dejado, bien porque las administraciones locales no dan más de sí, bien porque a sus dueños les importa poco lo que pase a su ahora inútil propiedad que desde luego vivió tiempos mejores.
Algo de eso sucede en Noaio, municipio de Touro, aldea con su capilla de Nosa Señora da Purificación que no puede presumir de muchas cosas desde el punto de vista estético aunque, para ser justos, sus alrededores se ven bien cuidados y una pista terrera anima a pasear en paralelo al arroyo que lleva el mismo nombre que la aldea. La web patrimoniogalego.org dice de este edificio: «Capela de muros enlucidos con cemento e pintados de branco, agás os marcos das portas e ventanas que van en azul. Cuberta a dúas augas e con tella curva. Na fachada principal a porta vai cun pequeno tellado e amosa unha ventá cadrada no centro. Remata en espadana con dous ocos para campá e campanil, con adornos de pináculos e unha cruz de forxa na cima».
En fin, Noaio es un lugar como tantos otros que, por cierto, no está en absoluto despoblado. Pero ¿dónde se localiza el hipotético encanto? Pues a la salida según se va en dirección sur y cuando se cruza el mencionado arroyo. A la derecha queda un primer molino (figura hasta en Google Maps) y a la izquierda otro, ambos necesitados de algunos mimos pero, sobre todo, de una limpieza de sus inmediaciones. Algo que desde luego no es costoso ni lleva demasiado tiempo, y que dejaría el paraje listo para la foto, sobre todo la segunda construcción. Pero habrá que esperar.