Santiago

El sonado caso del simpa —término con el que popularmente se define el irse sin pagar de un establecimiento— que en el 2016 sufrió el restaurante San Martiño de Calo ( Teo), situado al pie de la carretera N-550, llega cinco años después a juicio y cuando su propietario, el conocido chef Miguel González Aguiar, lleva casi el mismo tiempo fallecido tras sufrir un infarto poco después de aquel incidente que, según sus allegados, le había causado un fuerte disgusto. Sin duda, su inesperada marcha le ha ahorrado la desagradable sorpresa de saber que la Fiscalía ha decidido solicitar el sobreseimiento provisional y archivo de las actuaciones «renunciando a formular escrito de acusación al entender que no existe base probatoria suficiente para sostener la acusación». Eso sí, deja abierta la puerta a emprender acciones en la vía civil.

La vista se celebrará, por tanto, con la única acusación de los herederos del conocido restaurador, que consideran que fueron víctimas de una estafa y reclaman por ello pena de cárcel para el hombre que contrató la comida, así como el pago de una indemnización que les permita recuperar el dinero perdido, que ellos cifraron en 8.000 euros porque aseguraron que el banquete fue contratado en 11.000 euros de los que solo recibieron 3.000.

Los dueños del local callaron durante meses lo sucedido porque aseguraron tener miedo a las represalias del hombre de nacionalidad rumana con el que contrataron de palabra el banquete de bautizo de un niño. Se fiaron porque el padrino del pequeño ya había celebrado allí otro evento y todo había ido bien, pero en esta ocasión las cosas acabaron de manera abrupta e inesperada.

Los denunciantes, que hicieron público su caso tras la noticia de que otros dos establecimientos en León habían pasado por un trance similar, aseguraron que cuando la fiesta llegaba a su fin y muchos de los invitados ya se habían ido, los que quedaban dijeron que iban a buscar unos fuegos artificiales y huyeron del lugar sin pagar la cuenta. «Dixeron que saían para botar uns fogos artificiais e os que saíron coma foguetes foron eles», relataba entonces González Aguiar. «Arrancaron tan rápido que hasta as mulleres levaban os traxes atrapados nas portas», añadía María, su esposa.

La Fiscalía justifica su decisión de no acusar al investigado porque considera que no están acreditados todos los elementos que exige el delito de estafa. Uno de los fallos de los dueños del restaurante fue fiarse del cliente y no redactar un contrato por los servicios acordados.

González Aguiar, dueño del local, falleció poco después de un infarto

Tras un silencio de meses, Miguel González Aguiar decidió a principios de marzo del 2017 hacer público su caso al ser noticia otros engaños a restaurantes de clientes que se fueron sin pagar. Dos meses después de aquella liberación verbal, el conocido chef autor de libros como La cocina del Sexto, Nuestra cocina o La cocina gallega y que dio cursos de cocina en medio mundo, falleció de un infarto tras sentirse indispuesto en el trabajo. Se fue como vivió, atendiendo sus fogones y a sus clientes, a los que incluso aquel día recibió con la calurosa atención que era habitual en él.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
12 votos
Tags
Comentarios

La Fiscalía no ve estafa en el «simpa» que sufrió el restaurante San Martiño de Teo