Los ganaderos barcaleses ya recurren a pozos de incendios para paliar la sequía

E. forján / e. araújo SANTIAGO / LA VOZ

TEO

FORXAN

La falta de agua en Teo duplica las peticiones para conectarse a la red municipal

12 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

A medida que pasan los días sin que llueva aumenta el grado de preocupación en zonas rurales como la comarca de Barcala. Como nueva medida, el Concello de Negreira tramitó ayer mismo una solicitud a la Consellería de Sanidade para efectuar trasvases de agua potable a depósitos vecinales por medio de camiones cisterna homologados: «A nosa intención é atender de inmediato as necesidades que teñen os veciños, pero botamos en falta que a Xunta non se anticipase con medidas», señala el alcalde, Ángel Leis Míguez (PSOE), que en los últimos días acudió en persona a comprobar los problemas de lugares como Tuñas, Vilar de Ordoeste, Porqueira o Zas.

En la aldea de Tuñas, por ejemplo, ayer confiaban en que la cisterna les suministrara unos 16.000 litros para rellenar sus depósitos. Entre los ganaderos cundía cierta decepción, pero con la burocracia de por medio y teniendo en cuenta que hoy es festivo, no les queda otra que esperar que mañana haya más suerte.

«En cada casa temos un depósito de 1.500 litros, o que axudaría a paliar o problema da falta de auga», explica Marcial Leis, un vecino que reconoce que para consumo del hogar «aguantamos a duras penas, e grazas a que case todos temos pozos ou traídas particulares, porque a veciñal case non ten auga».

Entre las cinco explotaciones del lugar de Tuñas, en la parroquia de Aro, se estima que hay unas 170 cabezas de ganado, la mayor parte dedicadas a producción de leche. «Entre o penso que consumen e as temperaturas altas, cada vaca precisa dun mínimo duns setenta litros diarios», cuenta José Carballo, ganadero que al igual que el resto, incluida la vecina aldea de Pedralonga, se ha visto obligado a echar mano del agua de un depósito de incendios en el que llenan sus cisternas. La captación se realiza directamente de un regato cercano que apenas lleva agua. Allí hay momentos del día en los que hay cola para cargar. También hay quien opta por rellenar depósitos de plástico para almacenar el preciado líquido.

Aunque el principal problema en la zona rural barcalesa lo tienen los ganaderos. Al igual que en Tuñas, otro tanto sucede en Vilar de Ordoeste. También hay escasez en Porqueira y en Zas. En A Baña, la aldea de Faxín, en Suevos, es la más afectada. Ayer, los abasteció una motobomba de Protección Civil de Santa Comba. «Estaban levando auga en bidóns para darlle de beber aos animais», relata el alcalde, Andrés García Cardeso (PP), que lamenta que no están teniendo ayuda alguna por parte de la Xunta.

Adiós al riego en Teo

Pero la sequía no entiende de fronteras y los daños que genera la falta de agua se extienden por todo el área metropolitana. En el caso de Teo, el Concello dejó de regar las zonas verdes hace prácticamente un mes, en espera de unas lluvias que no llegaron. Y así siguen, aunque reconocen que «nas dúas últimas semanas faría falta volver a regar pero tendo en conta a situación de seca na que está o país decidiuse manter a restrición».

Estos cortes del suministro de agua para riego afectan a las zonas verdes de las escuelas, el Concello, el cementerio, los jardines de Os Tilos, San Sadurniño, la Mediateca, la urbanización As Camelias (en Cacheiras) y la plaza de las viviendas de Os Carballos (en Montouto).

La falta de agua en los pozos privados ha provocado un significativo incremento en la tramitación de enganches a la red de abastecimiento, que se duplican. Entre mayo y septiembre del 2016 se habían registrado 44 altas, pero en el mismo período de este año ya son 90. Y subiendo.