Vecinos alertan del peligro del tránsito de peregrinos por viales de Laraño sin arcén

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

PACO RODRÍGUEZ

El paso del Camino Ría Muros-Noia por Santomil ha sido señalizado con flechas

16 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Los itinerarios del Camino para peregrinar a Santiago crecen casi año a año. A los reconocidos oficialmente por el Cabildo Catedralicio se ha sumado recientemente el Camino de la Ría Muros-Noia. Se trata de una ruta que discurre, desde Noia, por los municipios de Lousame, Rois, Brión y Ames, antes de llegar a Santiago. Al municipio compostelano se accede desde Bertamiráns hasta el lugar de A Moniña, primer emplazamiento rural de Santiago del camino de la ría. Avanza hacia O Casal, después del puente sobre la vía del tren, para adentrarse en la parroquia de Laraño por los lugares de A Igrexa, A Amañecida y Santomil.

Precisamente, es en esta parroquia de Laraño donde están saltando las alarmas, al alertar los vecinos de que se trata de un trazado peligroso para la integridad de los peregrinos y también para los residentes. «Es un camino nuevo, que marcaron con unas flechas amarillas y azules. No hay mojones. Algunos pensamos que era la broma de alguien para meter peregrinos por aquí, pero resulta que existe. Es oficial», explica Julio Fernández, presidente de la Asociación A Xunlla de Laraño. «Los vecinos nunca vimos peregrinos por aquí, pero ahora empiezan a pasar y es un peligro. En Santomil van por una carretera que está llena de curvas, sin arcén, y las cunetas tienen desnivel. No tienen donde refugiarse en cada de peligro», advierten. Este tramo habría sido incorporado al Camino para evitar la carretera general AC-543, que une Noia con Santiago.

Falsa sensación de seguridad

Los problemas surgen porque el trazado dibujado discurre en la parroquia de Laraño por vías secundarias muy transitadas, pero que generan una falsa seguridad a los peregrinos, al ofrecerles la sensación de que transitan por una zona con escaso tráfico rodado. Sin embargo, la realidad es diferente, porque la ruta cruza por zonas residenciales periurbanas hasta de A Choupana.

Hace solo unos días, un numeroso grupo de peregrinos provocó un susto a los conductores en Santomil. «Me los encontré de repente caminando por el medio de la carretera», comenta Julio Fernández. Grabó un vídeo de un conductor que iba a adelantarlos y tuvo que abortar la maniobra al encontrarse con un turismo de frente. No fue un hecho aislado. Los vecinos precisan que el número de personas caminando por el vial es escaso, lo que crea más inseguridad. «No hay costumbre de ver peregrinos caminando por la estrecha carretera», así que «cuando ves a uno, llevas un buen susto. Es habitual que vayan por el medio de la pista», apunta Fernández. Aunque la mayoría de los que se ven son caminantes, también empiezan a ser utilizado por peregrinos en bicicleta.

Esta ruta entra en el tramo urbano por A Choupana de Abaixo, rodeando el perímetro trasero del Clínico y «quedando a unos 100 metros del Camino Portugués. En un punto concreto casi se cruzan». De hecho, en la zona más urbana comparten trazado antes de llegar al Obradoiro.