«El cuidado es al mundo social lo que el agua al mundo físico»

Adrián g. Seoane LALÍN / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

La socióloga Amparo Tomé durante su charla en Lalín.
La socióloga Amparo Tomé durante su charla en Lalín.

Amparo Tomé clausuró el curso de igualdad en Lalín

11 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Las jornadas del curso de verano de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) «Novas fronteiras na igualdade de oportunidades 2.0: violencia sexual, redes sociais, intelixencia artificial e coeducación» llegaron ayer a su fin con una jornada dedicada a la violencia contras las mujeres desde la perspectiva del periodismo y la coeducación. La ponencia de clausura Coeducar para prevenir la violencia contra niñas y mujeres e incomodar al patriarcado estuvo a cargo de Amparo Tomé (Vitigudino, Salamanca, 1946) socióloga e investigadora, especialista en Sociología de la Educación y Género y experta en educación.

En su conferencia, Tomé conectó sus vivencias personales como mujer con sus aportaciones al campo de la sociología educativa. La investigadora comenzó relatando su infancia durante la posguerra, un período que, a pesar de las dificultades de la época, estuvo marcado por el ambiente seguro y de cariño que le brindaron sus abuelos. Asimismo, detalló cómo la pérdida traumática de su padre a los 13 años y su posterior convalecencia por fiebre reumática la introdujeron en el aprendizaje del cuidado, una experiencia que complementó más tarde con su educación en un internado de monjas y sus estudios universitarios. «Todos los estudios hablan de la importancia que tiene el crecer en un ámbito seguro y de cariño. Eso es lo que hace florecer a las criaturas», apuntó Tomé. «Aprender a cuidar es también una necesidad imperiosa en los seres humanos. El cuidado es al mundo social lo que el agua al mundo físico», añadió la investigadora.

La socióloga también relató una de las experiencias más traumáticas de su vida cuando, en una estancia en Roma destinada a perfeccionar el italiano, fue víctima de una violación, un episodio terrible que la confrontó directamente con las dinámicas de la violencia sexual y el patriarcado. Pese al profundo impacto de esta vivencia, Tomé logró canalizar su fortaleza a través de la educación, retomando con determinación su trayectoria académica y sus estudios sobre sociología y género.

A partir de ahí, Tomé analizó como la educación es una de las formas más eficaces para reducir prejuicios y estereotipos tanto en hombres como en mujeres y llegó a la conclusión de que la respuesta ante las desigualdades estructurales nace de un compromiso colectivo y transformador.