La gestión del agua en Santiago seguirá sin contrato al no ponerse de acuerdo el pleno sobre su futuro
SANTIAGO CIUDAD
La iniciativa socialista para que el Concello se decidiese por la concesión decae al abstenerse el PP, pese a defender ese modelo
26 feb 2026 . Actualizado a las 21:20 h.El servicio del agua seguirá prestándose en Santiago sin contrato y sin una fecha en el horizonte para poner fin a la precariedad contractual que arrastra desde el 2019, cuando venció la concesión. La corporación municipal no se ha puesto de acuerdo en el pleno de este jueves para definir el modelo de gestión que ha de poner fin a esa situación. Y eso pese a que la totalidad de la oposición, la mayoría de la corporación (17 de 25 concejales), se ha manifestado a favor del modelo concesional, frente a la creación de la empresa mixta público-privada que defiende el gobierno de BNG y Compostela Aberta.
El debate llegó al pleno después de que la comisión creada para estudiar el modelo de gestión más adecuado para la ciudad concluyese inicialmente su mandato proponiendo (a instancias del PSOE, y con el respaldo del PP y el posicionamiento en contra del ejecutivo) que la corporación se pronunciase sobre la opción de mantener el modelo de concesión. Pero el PP no asistió en este caso al resto de la oposición, pese a dejar claro que está por el modelo concesional. De hecho, Borja Verea dijo que promoverá esa modalidad si llega a la alcaldía en el 2027, «porque cremos na solución da concesión», pero no propició un acuerdo al abstenerse en la votación, con lo que los ocho votos del gobierno (BNG y CA) se impusieron a los seis que sumaron PSOE (2) y no adscritos (4).
En lo que no cree Verea, dijo, «é nunha alcaldesa que rexeita o contrato de concesión». Los populares se asieron a que no ven a Goretti Sanmartín en disposición de promover la gestión de un nuevo concurso cuando su gobierno no comparte ese modelo para defender su posición, y reprocharon a los socialistas y a los ahora no adscritos que la hubiesen puesto en la alcaldía cuando pudieron facilitar que asumiese él mismo ese cargo.
Verea reiteró en sesión plenaria lo que ya proclamó en los últimos días, que su formación no iba a participar «neste circo», aunque lo que para él fue un circo resultó un «sainete» para la no adscrita Mila Castro y un «paripé» para María Rozas (CA), una terminología que cada uno utilizó para cuestionar los posicionamientos contrarios a los de sus formaciones. El gobierno (BNG y Compostela Aberta) insistió en defender el modelo mixto. Entiende que permite el control público de la gestión y la gobernanza del servicio frente a la apuesta de socialistas y no adscritos por abrir un nuevo concurso para que la concesionaria pueda afrontar las inversiones que la situación de la red exige y asegurar su mantenimiento con las innovaciones tecnológicas que aportan empresas especializadas.
Compostela Aberta hizo una defensa expresa de su posicionamiento (es partidaria de la municipalización, aunque en la comisión acabó aceptando la fórmula mixta) y consideró «unha tomadura de pelo» la pretensión de que se votase en contra del informe que optaba por la fórmula mixta para «perpetuar un modelo no que hai irregularidades manifestas». Según María Rozas, el contrato que sostiene actualmente el servicio es opaco y los informes realizados para decidir la gestión del agua «demostran que se está a imputar a este contrato un 19 % de gastos inexistentes por unha doble contabilidade, que existen sobrecustos de persoal que suporían 4,5 millóns en dous anos, de 2021 a 2023, e que a concesionaria lle imputa ao Concello un coste de persoal que duplica o que é habitual neste tipo de servizos». Y se preguntó «onde están os cartos, os beneficios do servizo da auga».
Verea aprovechó esta intervención para justificar su abstención. «Como van sacar unha concesión estes señores», se preguntó, después de apuntar que Rozas acababa de «chamar delincuente» a la concesionaria. Desde el PSOE, Marta Abal reprochó al popular que no refrendase la propuesta de continuar con el modelo concesional después de defenderlo en el propio pleno e indicó que tendrán que explicarle a la ciudadanía por qué bloquearon esa opción en el 2022. «Está claro que entón actuaron baixo criterios tacticistas e electoralistas», dijo la socialista en un debate que cerró la alcaldesa para apuntar que si había algún paripé en este pleno fue que el PP votase a favor en la comisión para llevar esa propuesta al pleno y luego se abstenga en la sesión corporativa. «O seu é o voto do non e só queren osbtaculizar o labor do goberno», dijo Goretti Sanmartín (BNG).
Suspensión de licencias para uso de hospedaje en edificio exclusivo
El pleno aprobó, con el respaldo del gobierno, PSOE y no adscritos y la abstención del PP, la suspensión cautelar de licencias para nuevos usos de hospedaje en edificio exclusivo en inmuebles de uso residencial. La suspensión será por un año, mientras se modifica la normativa que ahora permite ese uso en edificios enteros fuera del casco histórico (ahí no se admite ya) para proteger el tejido residencial y comercial. Es el objetivo que expuso el gobierno (BNG-CA), preocupado por que proliferen esos establecimientos y mermen la oferta residencial de la ciudad. Según el edil de Urbanismo, no se trata de prohibir, sino de ver «como se debe implantar ese uso» para no desplazar el residencial y comercial.
El PP, sin embargo, solo vio un nuevo impulso «espontáneo» del bipartito por «prohibir», según José Antonio Constenla, quien calificó la política de vivienda del BNG de «completo fracaso». PSOE y no adscritos echaron en falta estudios previos del gobierno que adviertan de la amenaza que ha motivado esta iniciativa, si bien la respaldaron, aunque no sin criticar la falta de diálogo previo, cuestión en la que fue especialmente incisiva Mercedes Rosón. El PSOE dejó claro que este primer apoyo no comprometerá el futuro. Dependerá de la propuesta final. De momento les parece más una operación de «maquillaxe política», dijo Sindo Guinarte.