Los gestores del albergue del Seminario Menor de Santiago acusan al rector de coacciones para intentar echarlos
SANTIAGO CIUDAD
Denuncian que el religioso que les pone todo tipo de trabas para desarrollar su actividad pese a que tienen contrato hasta el 2038
26 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Los gestores de la empresa que gestiona el albergue de peregrinos del Seminario Menor de Santiago, situado en Belvís, han presentado una denuncia penal por coacciones contra el rector de esta institución dependiente del Arzobispado compostelano, José Manuel Taibo García. Acusan al religioso de ponerles todo tipo de trabas e impedimentos para desarrollar su actividad para intentar echarlos pese a que cuentan con un contrato en vigor que no expira hasta el 31 de octubre del 2038.
Los responsables de la mercantil Hoteles Encantados S. L. relatan en su denuncia que la relación fue siempre pacífica durante el tiempo en el que el anterior rector del Seminario Menor, Manuel Ferreiro, estuvo al frente de la entidad, pero que todo cambió desde que Taibo García le sucedió en el puesto. «Al poco tiempo de iniciar su cargo, empezó con un completo acoso, falta de respeto y amenazas reiteradas contra la sociedad arrendataria». Actitud que, aseguran en la acción penal que han ejercitado, tuvo tanto con el administrador de la sociedad gestora como «con distintos empleados y personas que accedían a la hospedería». En concreto, señalan que, al poco de iniciar su etapa como rector, en septiembre del 2024, le dijo a una de las trabajadoras: «Os voy a echar de aquí a todos».
Tras aquel incidente, el empresario relata en su denuncia que fue a visitar al rector para recordarle que tenía un contrato de arrendamiento del albergue y que había que respetarlo y afirma que el religioso le contestó: «Vale, tenéis contrato, pero tenéis que iros y, si no lo hacéis, os haré la vida imposible», frase que asegura que acompañó de diversos improperios que causaron en el gestor del hospedaje del Seminario Menor «gran asombro y pánico» por proceder «de una autoridad eclesiástica que además de docente ejerce el sacerdocio y nunca esperaba dichas expresiones y blasfemias».
Tras aquella reunión, según los denunciantes, el rector cumplió sus amenazas y se sucedieron varios incidentes. Uno de ellos, dejar encerrado en el inmueble al empresario al cerrar en dos ocasiones la puerta del albergue. Cuando fue a pedirle explicaciones, añade la denuncia, el religioso «se limita a decirme te advertí que te iba a hacer la vida imposible hasta que os vayáis».
Con posterioridad, recogen en el escrito que presentaron en el juzgado, les inhabilitó la aplicación de apertura del portalón de acceso al seminario, echaron por orden suya a una empleada y les cortaron el suministro de calefacción, lo que imposibilitó que los peregrinos pernoctasen en las instalaciones y tuvieron que devolverles el dinero. También recibieron un burofax de Manuel Taibo exigiendo el cierre de la cafetería, la retirada de un cajero automático y la prohibición a empleados y clientes del uso del aparcamiento de vehículos, así como la retirada de las cámaras de seguridad para las que, aseguran, tenían autorización.
La denuncia recayó en la plaza 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Santiago, que acordó el sobreseimiento provisional «por falta de indicios de relevancia penal». Sin embargo, la sección compostelana de la Audiencia Provincial revocó esa decisión y ordenó que el caso se reabriese para llevar a cabo las investigaciones que solicitaron los empresarios que gestionan el albergue de peregrinos. La Fiscalía sí consideraba que podía existir un delito de coacciones, por lo que solicitó en ese momento que, como pedían los denunciantes y así se hizo, se continuase con la instrucción.