Los okupas del histórico edificio de la Algalia de Arriba vacían el inmueble un día antes de que se ejecute el desahucio judicial

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Los okupas de la Algalia empaquetaron sus pertenencias
Los okupas de la Algalia empaquetaron sus pertenencias Xoán A. Soler

La asociación Escarnio e Maldizer anunció que abandonaría el inmueble de forma pacífica y sin oponer resistencia

22 ene 2026 . Actualizado a las 19:50 h.

La asociación Escarnio e Maldizer, que okupa desde el 2017 el edificio situado en el número 11 de la calle Algalia de Arriba de Santiago, ha vaciado el inmueble el jueves, un día antes de que se ejecute el desahucio decretado por un juzgado. La entidad había anunciado su intención de abandonar la propiedad usurpada de forma pacífica y sin oponer resistencia. Y así ha sido, aunque para hoy hay convocadas concentraciones de protesta en esta zona del casco viejo compostelano, lo que ha llevado a reforzar la presencia policial en la ciudad con agentes antidisturbios de la unidad de intervención UIP.

El jueves por la tarde, los okupas sacaron del edificio sus últimas pertenencias. Lo cierto es que en los últimos años han hecho menos uso del histórico inmueble, que entre 1958 y el 2010 fue la sede de la agrupación cultural Cantigas e Agarimos. La razón es que el interior estaba en un pésimo estado de conservación. Tanto, que suponía un verdadero peligro permanecer en su interior.

Esta imposibilidad material de poder utilizar el inmueble será lo que ponga fin de forma efectiva a su okupación, ya que Escarnio e Maldizer ya fue desalojada en el 2017 en medio de graves altercados y una auténtica batalla campal con la Policía, pero en aquella ocasión la liberación del edificio duró poco y los usurpadores regresaron aprovechando que el Concello —gobernado entonces por Compostela Aberta, que se puso del lado de los okupas— ordenó retirar los bloques de hormigón con los que los propietarios protegieron puertas y ventanas para tratar de evitar una nueva intrusión. Aquella decisión, amparada en la supuesta defensa estética del patrimonio, dejó desprotegida la propiedad y a merced de los okupas.