Críticas vecinales a la fuerte iluminación blanca de las casas del arzobispado en la Rúa Nova: «É unha blasfemia de luz»

Olimpio Pelayo Arca Camba
O. P. Arca SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

PACO RODRÍGUEZ

Señalan que los plafones instalados no guardan coherencia con las calles del casco histórico y sus condicionantes urbanísticos

15 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«Ía paseando na noite de Compostela cando no medio da Rúa Nova me deslumbrou un flash horroroso, branco, como de cociña ou de hospital. E nas casas de Salomé, as máis antigas de Santiago!, Unha blasfemia de luz». Así relata Xosé Luís Bernal, Farruco, la impresión que se llevó al encontrarse con la iluminación instalada en las casas propiedad del arzobispado compostelano tras su reciente restauración.

Bernal señala que se trata de una luz blanca que contrasta con los tonos cálidos de la iluminación del casco histórico de la ciudad, que refleja la historia de Compostela en las losas de las rúas: «Eu nacín na Rúa do Vilar, vivín toda a miña vida na zona vella e alí sigo. E esa luz blanca brillante non ten nada que ver coa luz cálida e tenue das rúas».

Al conocer que es una instalación provisional, Farruco indicó: «Xa me quedo máis tranquilo, porque foi unha cuestión que me indignou. Porque ademais xa se ve dende lonxe, esa luz que cando te achegas case te cega».

La crítica de Bernal encontró eco en otros vecinos y colectivos de la zona, que se preguntan cómo ha sido posible instalar esos plafones blancos en un área con unos condicionantes muy específicos en materia urbanística, que deben regirse por el Plan Especial del casco histórico: «O que está instalado non garda coherencia co resto da rúa e do casco histórico», exponen.

Una instalación provisional a la espera de una solución técnica

Desde el arzobispado de Santiago aclararon ayer que la instalación de los plafones es provisional: «Son unhas luces de uso temporal, porque as que están instaladas no resto da rúa non se adaptan a eses soportais». El problema es la baja altura de las casas, que hacen que las farolas no se adapten a esta ubicación.

Señalan que se estableció contacto con la empresa Ferrovial, encargada de la gestión del alumbrado público de la ciudad, para buscar una solución técnica definitiva que permita mantener la uniformidad de tono del alumbrado y las demás condiciones lumínicas pese a la reducida altura libre al suelo en los soportales de las casas.

Apuntan que en ningún momento se buscó molestar a los viandantes con los plafones instalados, que insisten es una alternativa provisional que se retirará tan pronto se encuentre una solución técnica adecuada.